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Sergio Dalma: polémica y pedido de disculpas
En las últimas horas, Sergio Dalma se ha convertido en trending topic de las redes sociales, debido a que el artista catalán, de 56 años, fue el encargado de cerrar el ciclo ‘La noche del Malecón’ que se ha celebrado en Murcia durante estos días pero en plena actuación su concierto tuvo que ser cancelado.
¿El motivo? Porque su actitud sobre el escenario incitó «a saltarse las normas» anticovid. Así lo explicó la organización en un comunicado que hicieron público tras la suspensión del espectáculo que provocó un gran revuelo y la queja de muchos asistentes que habían pagado por ver en directo a su artista favorito.
«Sentimos mucho lo que acaba de suceder. Llevamos dos meses trabajando sin descanso para que todo salga bien, cumpliendo todas las normas marcadas por el Gobierno Regional y las autoridades sanitarias. No podemos permitir que nadie, sea quien sea, ponga en riesgo todo el esfuerzo realizado durante los más de sesenta shows que hemos celebrado en nuestra tercera edición», comienza la nota que han emitido al respecto.
«Estamos viviendo momentos muy difíciles y no le vemos ningún sentido a actitudes que inciten a saltarse las normas. No hemos tenido ningún incidente hasta esta última noche, hemos sido ejemplo del cumplimiento estricto de las normas y no podíamos dejar que fuera distinto en nuestra última noche. Más aún cuando han estado bien claras desde el comienzo del ciclo. Sabemos que no era la noche que estabais esperando, pero tampoco lo ha sido para nosotros», concluye la organización de ‘La noche del Malecón’.
Horas después, y tras ver la polémica en la que se ha visto envuelto, el propio Sergio Dalma utilizó su perfil oficial para pedir perdón. «Buenos días. Ante lo sucedido ayer en mi concierto durante el ciclo ‘Las noches del Malecón’ de Murcia, quiero pedir disculpas al público y a la organización. Lo cierto es que algunas personas estaban levantándose para bailar de su asiento y yo me excedí en mi ánimo de intentar que todos disfrutaran, desde su asiento, pero de pie y siempre con mascarilla. Eso incumplió el protocolo del ciclo de conciertos, porque no se puede hacer, y por ello pido disculpas», reconoce el intérprete de Bailar pegados.
Además, Dalma explicó que: «Ante la avalancha de comentarios en redes y medios de comunicación que dan lugar a malinterpretaciones, quiero dejar clara una cosa: no soy negacionista. Soy un artista que ha retomado una gira tras casi dos años de parón por esta horrible situación, con un protocolo exhaustivo anticovid para todo el equipo y para mí mismo. Siempre he animado al público a ser responsable y prudente, y cuento con la pauta completa de la vacuna desde hace meses. Siempre llevo mascarilla y, de hecho, ayer dejé claro al público que no se la quitara durante mi concierto, ni de pie ni sentado».
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El nuevo líder de Gran Hermano fulminó a dos participantes y le dio inmunidad a un polémico jugador
Con el liderazgo en sus manos, Martín Rodríguez no dudó y ejecutó jugadas que sacudieron por completo la casa: fulminó a dos participantes y dejó a otro a salvo, generando tensión inmediata.
“Voy a fulminar a Andrea del Boca porque no comparto sus maneras, no comparto el autoritarismo con el cual se maneja, no comparto su manera de jugar, no tenemos ningún tipo de conexión”, argumentó.
Pero la jugada no terminó ahí. Martín tenía un segundo nombre y volvió a disparar: “Porque siento que la única manera de jugar que tiene es gritando… voy a fulminar a La Maciel”, siguió.
Cuando el líder tuvo que otorgar inmunidad y asegurar a un compañero en la próxima instancia. Lejos de la estrategia fría, Martín eligió desde lo emocional y sorprendió a todos al salvar a uno de los jugadores más comentados de la casa: Brian Sarmiento.
“Desde el primer día conectamos. Hay pocas personas que te llaman desde el alma y él fue una de esas”, cerró Martín, despertando todo tipo de reacciones entre sus compañeros.
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¿Quién es el líder de la semana en Gran Hermano?
La casa de Gran Hermano Generación Dorada ya tiene a su nuevo líder, y no es una cara nueva en ese rol. Martín volvió a imponerse en la prueba semanal y, por segunda vez en la competencia, se quedó con el liderazgo en una instancia clave del juego.
El triunfo no solo le aseguró una posición de poder, sino también la posibilidad de tomar decisiones que impactan de lleno en la estrategia general. Como parte de los beneficios, tuvo la oportunidad de fulminar a dos compañeros, es decir, enviarlos directamente a placa, y además quitarles la posibilidad de emitir su voto en la próxima nominación.
Aunque el clima entre ellos venía cargado de tensión, lograron reorganizarse rápidamente y enfocarse en el desafío. La coordinación sorprendió incluso dentro de la casa, donde varios no esperaban que la dupla pudiera funcionar después del reciente enfrentamiento.
Finalmente, contra los pronósticos iniciales, Martin y Juanicar se quedaron con la victoria y cambiaron el tablero del reality en cuestión de minutos. En Gran Hermano, las estrategias se transforman todo el tiempo… y las rivalidades también pueden convertirse en alianzas cuando el juego lo exige.
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Sergio Dal Lago presenta su «Pequeña Teoría del Beso Imperfecto»
Sergio Dal Lago, o bien “Checho” Dal Lago, presentará “Pequeña teoría del beso imperfecto”. Una propuesta teatral que pondrá el foco en aquello que muchas veces queda fuera de escena: la torpeza, la duda, los silencios y las marcas que dejan las experiencias que no salieron como se esperaban. En esa línea, el artista resume el espíritu del proyecto con una definición que funciona como punto de partida de toda la obra: “Estamos demasiado entrenados para que todo salga bien, perfecto, sin fisuras. Y la vida no funciona así”.
La obra se presentará el domingo 19 de abril a las 20 en el Teatro Dante de Casilda, en Santa Fe, y propondrá un formato diferente. Apenas 35 personas compartirán el escenario junto al artista, en una puesta que combinará palabra, música y reflexión.
“Pequeña teoría del beso imperfecto” nació, según explica Dal Lago, “de una incomodidad”, vinculada con “darse cuenta de que estamos demasiado entrenados para que todo salga bien, perfecto, sin fisuras”. En ese sentido, sostiene: “La vida no funciona así. Yo vengo trabajando mucho con la palabra, en la radio, en la escritura y en escena, y empecé a notar que lo que más me conmovía no era lo perfecto, sino lo que tenía una grieta. Ahí apareció la idea y después la necesidad de llevarla al escenario, porque hay cosas que no alcanzan con ser dichas: necesitan ser vividas en un mismo tiempo con otros”.
Dal Lago incluso vincula esa búsqueda con una idea más profunda sobre el sentido de contar. “Como decía Jorge Luis Borges, uno escribe para encontrarse con el otro. Bueno, esto es ese encuentro, pero sin intermediarios. Un cara a cara, con todo lo que eso implica”, señala.

Sergio Dal Lago y una obra sobre lo humano
Checho Dal Lago explica, por otra parte, que la obra busca recuperar aquello que escapa al control. “El beso imperfecto es el que no sale como lo imaginaste, pero te queda dando vueltas. Es el que tiene torpeza, duda, verdad. Me interesa porque ahí aparece lo humano, lo real. Lo perfecto muchas veces es una puesta en escena; lo imperfecto es lo que se escapa del control. Y en ese escape hay algo profundamente honesto”, afirma.
En ese punto, el artista amplía aún más la idea central del espectáculo y remarca: “Además, lo imperfecto tiene algo democrático, nos incluye a todos. Nadie queda afuera de eso”. Para Checho, “lo perfecto muchas veces es una puesta en escena”, mientras que “lo imperfecto es lo que se escapa del control”. En tal sentido agrega: “En ese escape hay algo profundamente honesto”.
La propuesta escénica también romperá con la estructura habitual del teatro. El público no ocupará las butacas tradicionales, sino que se ubicará sobre el escenario, en semicírculo y muy cerca del artista. “Fue una búsqueda muy consciente de cercanía. Yo no quería un escenario tradicional, con distancia. De hecho, la propuesta es para solo 35 personas, todos arriba del escenario del teatro, sentados en semicírculo. No hay cuarta pared. No hay distancia. Hay convivencia”, explica.
Esa decisión modifica también la relación con quienes asistan a la función. “El espectador no está mirando desde lejos, está siendo parte. Y ahí el lenguaje cambia, se vuelve más íntimo, más verdadero. Son solo 35 lugares y eso hace que cada función sea única”, detalló.
Esa cercanía, según explica, modifica la experiencia y la vuelve distinta a cualquier puesta convencional. “Tiene mucho de la radio también. De esa charla donde uno no ve al otro pero lo siente. Acá se suma el cuerpo, la mirada, el silencio compartido”, indicó.
Historias que dejan marcas
En medio de una lógica marcada por la velocidad y el consumo inmediato, Sergio Dal Lago considera que esta propuesta ocupa “un lugar necesario”. “Vivimos en una lógica de velocidad constante, de consumo rápido, y esto propone lo contrario: parar, escuchar, sentir. No es una propuesta masiva en términos de cantidad, y tampoco lo pretende, pero sí es muy potente en lo que genera. Y pasa algo lindo: cuando alguien se permite ese tiempo, lo agradece. Porque en el fondo estamos todos un poco necesitados de eso”, expresa.
Además, destaca que la obra no pretende ser masiva. “No es una propuesta de cantidad, pero sí es muy potente en lo que genera”, señala.
Dal Lago, quien obtuvo por segundo año consecutivo el Faro de Oro a la conducción masculina en radio, también habló sobre el vínculo entre los reconocimientos y este proyecto. “Los premios influyen hasta cierto punto. Ayudan, claro, porque validan el camino. Yo tuve el reconocimiento de obtener por segundo año consecutivo el Faro de Oro a la conducción masculina en radio, y eso te da una tranquilidad, una confirmación de que algo estás haciendo bien. Pero no pueden ser el motor”, sostiene.
“Cuando me subo al escenario, eso queda afuera. Ahí no importa lo que ganaste, importa lo que sos capaz de generar en ese momento con el otro. El escenario es presente puro, no hay currículum que te salve”, agrega.
“Pequeña teoría del beso imperfecto” buscará dejar preguntas abiertas. “Ojalá se lleven una sensación o una pregunta. No me interesa cerrar nada, sino abrir. Si alguien sale pensando en algo que le pasó, en alguien que quiso, en algo que no salió perfecto pero valió la pena, entonces la obra ya hizo su trabajo”, concluye.
Y cierra con una definición que sintetiza el sentido de la propuesta: “Yo no sé si esta obra explica algo… pero sí sé que invita a sentir. Y, hoy, eso ya es bastante”.
La cita es el domingo 19 de abril próximo a las 20 hs en el Teatro Dante, en Casilda, Santa Fe. Aperitivos de autor a cargo de Dei Fiori.







