Deportes
Peñarol ganó pero Botafogo jugará la final
Peñarol de Uruguay, que tenía una tarea casi titánica luego de perder en la ida por 5-0, venció 3-1 a Botafogo de Brasil en el estadio Centenario y quedó eliminado en las semifinales de la Copa Libertadores.
El equipo uruguayo intentó hasta el final pero los brasileños hicieron valer la ida y jugarán la final de la competencia ante Atlético Mineiro luego de un global de 6-3.
Si bien la seria estaba liquidada, los hinchas se hicieron presentes y brindaron una fiesta total para un equipo que llegó lo más lejos que pudo en una competencia muy compleja.
Jaime Báez, con dos tremendos golazos, le puso suspenso a una serie que tuvo un condimento especial. Ya que Peñarol intentó por dónde pudo pero finalmente no pudo ir por le épica cómo local.
Thiago Almada ingresó en el entretiempo del partido (en lugar de Matheus Martins) y fue uno de los jugadores que más preocupó al fondo de Peñarol. El campeón del mundo se mostró muy movedizo en todo momento y aportó mucha frescura en un equipo que jugó con cierta tranquilidad por el resultado de la ida en Brasil. Además, marcó el tanto de su equipo sobre el final.
Así las cosas el local, que quedó lejos de la hazaña por el aplastante 0-5 que sufrió en la ida, padeció una insólita expulsión de Aguerre y el VAR anuló un penal para la visita, que también quedó con 10. Se jugó en el Centenario, por pedido expreso de Conmebol.
Una utopía. Una remontada sin precedentes, rozando la tragedia, era lo que tenía que suceder en el corazón de Montevideo, Uruguay, para que el equipo de Diego Aguirre le arrebatara la clasificación al partido definitorio en Buenos Aires al combinado carioca, que se dio el lujo de guardar a algunos jugadores titulares en pos de cuidarlos para lo que viene.
Sin embargo, esa decisión del técnico Artur Jorge, que para muchos fue “sobrar el partido”, se vio amenazada ante la abrumadora actitud del Manya, haciéndole honor a la garra charrúa.
Con el apoyo de su gente, que colmó el Centenario, la búsqueda de la épica se vio exaltada tras el golazo de Jaime Báez, quien sacó un remate sorpresivo de media distancia y sorprendió a John Victor, una de las incipientes figuras al cabo de los 45 minutos.
Con el ímpetu de la ventaja, el Carbonero, que achicaba la distancia, aunque le faltaban seis goles para la remontada, fue por más: por medio de la pelota parada, el cabezazo de Rodrigo Pérez hizo estallar el palo y en una segunda instancia, Alexander Barboza, en su afán de despejar, de milagro no le dio el segundo gol a Peñarol.
Antes de que comenzara la segunda parte, todo el viento que parecía correr a favor del conjunto uruguayo se echó a perder por una insólita acción del arquero Washington Aguerre, quien pisó a su compañero de posición, John Victor, durante el entretiempo y dejó a su equipo con uno menos durante todo el complemento.
Esa situación conmovió a los jugadores de Peñarol, que, ni bien comenzó el segundo tiempo, fueron beneficiados por una inusual determinación del árbitro Piero Maza, quien, en una primera instancia, cobró la máxima para Botafogo tras una mano accidental de Guzmán Rodríguez.
Sin embargo, la jugada continuó unos segundos hasta que el chileno pitó y Vitinho convirtió el empate parcial en Montevideo. A instancias del VAR, el penal fue anulado y el encargado de impartir justicia ya había anulado el tanto del brasileño, que debía haber sido válido.
En un abrir y cerrar de ojos, Jaime Báez convirtió su doblete, permitiéndoles a los charrúas seguir soñando.
Más aún con la expulsión de Mateo Ponte, quien recibió, en dos jugadas consecutivas, dos tarjetas amarillas que le terminaron costando la roja y la ausencia en la final de la Copa Libertadores, el 30 de noviembre en el Estadio Monumental.
A menos de cinco minutos para el final, el argentino Thiago Almada selló la historia para Botafogo, aunque todavía tenía más capítulos antes del cierre.
Frente a esto, Facundo Batista estampó el tercero de Peñarol, aunque no le alcanzó al Carbonero que dio batalla.
Así las cosas, el equipo brasileño dirigido por Artur Jorge disputará, por primera vez en su historia, la final de la Copa Libertadores, ante ni menos que Atlético Mineiro, el 30 de noviembre en el Estadio Más Monumental de Buenos Aires.
Deportes
Tenso cruce entre Otamendi y Vinicius: picante ida y vuelta y tatuaje de la Copa del Mundo
El picante duelo entre Benfica y Real Madrid se llevó todas las miradas en el marco de los partidos de ida de los playoffs de la Champions League, un juego donde Vinicius Jr.
Tuvo un controversial cruce con Gianluca Prestianni y minutos más tarde se peleó con Nicolás Otamendi, que le mostró sustatuajes con los títulos que logró con la Selección Argentina y que el delantero no logró con Brasil.
Con la tensión a flor de piel luego de que el brasileño acusara a Prestianni de dichos racistas y que Otamendi se peleara con Kylian Mbappé, el zaguero central y el extremo tuvieron un fuerte entredicho a la espera de un tiro de esquina.
En medio del caliente ida y vuelta, el defensor argentino levanta su remera y le señala los tatuajes que lleva en el pecho de sus conquistas con la Selección Argentina, títulos que Vinicius no consiguió con Brasil.
Esta no es la primera vez que un campeón del mundo con la Selección Argentina utiliza los títulos conseguidos en el último tiempo como chicana a un jugador brasileño.
Durante la goleada 4-1 sobre la Canarinha en el Monumental fue Leandro Paredes quien le recordó las numerosas conquistas de la Albiceleste a Rodrygo, que -como Vinicius- sigue a la espera de su primera consagración con su seleccionado nacional.
Deportes
Escándalo entre Prestianni y Vinicius: clima caliente en Benfica-Real Madrid
Gianluca Prestianni fue acusado por Vinicius de racismo durante una discusión que tuvieron inmediatamente después del gol del brasileño en el partido entre Benfica y Real Madrid. El futbolista del Merengue le aseguró al árbitro que el argentino le había dicho «mono».
El encuentro, que ganó el equipo español por 1-0 en la ida de los playoffs de la Champions League, estuvo detenido por un tiempo prolongado a raíz de este episodio. Como el VAR no pudo corroborar la agresión del jugador surgido en Vélez, el juez del encuentro simplemente lo advirtió.
El cruce comenzó con el festejo de Vinicius frente a los hinchas de Benfica luego de su extraordinario tanto, a los cinco minutos del complemento. El brasileño celebró con un baile en la posición del banderín del córner y los futbolistas locales entendieron que era una provocación.
Si bien varios jugadores del conjunto portugués fueron a increpar al delantero de Real Madrid (entre ellos Nicolás Otamendi), el enfrentamiento con Prestianni se llevó el protagonismo. Los dos se mostraron enojados y eufóricos en sus dichos, pero el desenlace provocó un gran desconcierto generalizado.
Como el futbolista argentino se tapó la boca con su camiseta fue imposible constatar la veracidad de la acusación de Vinicius, que en ese momento corrió desesperado hacia el árbitro para notificarlo. El juez hizo la seña de racismo para detener el partido y aguardar las indicaciones del VAR.
Durante el parate hubo charlas y especulaciones de todo tipo, incluso entre el brasileño y José Mourinho. Del lado de Real Madrid intentaron alejar a su futbolista del ojo de la tormenta y se lo vio sentado en el banco de suplentes a la espera de la resolución que finalmente llegó algunos minutos más tarde.
El francés François Letexier llamó a Prestianni, quien estuvo acompañado de Otamendi (capitán de Benfica), para explicarle que no podía sancionarlo debido a la falta de pruebas. Después vería la tarjeta amarilla por una acción de juego, lo mismo que Vinicius por el festejo de su gol.
Deportes
Los jugadores de Estudiantes le dieron la espalda a Rosario Central en la salida a la cancha
La previa caliente entre Rosario Central y Estudiantes de La Plata sumó un nuevo capítulo este domingo, cuando los jugadores del Pincha protagonizaron un gesto que encendió la polémica: le dieron la espalda al equipo rosarino al momento de la salida al campo de juego.
La escena ocurrió en el Gigante de Arroyito, en los octavos de final del Torneo Clausura, minutos antes del inicio del partido.
Mientras Rosario Central ingresaba al césped para recibir el pasillo dispuesto por la AFA —en reconocimiento por el polémico “título de campeón de Liga” que le otorgó por terminar primero en la tabla anual—, los futbolistas de Estudiantes se colocaron en fila… pero giraron sus cuerpos para no mirar al rival, dejando sin efecto el saludo simbólico.
El episodio rápidamente generó repercusión en redes sociales, donde hinchas de ambos clubes debatieron sobre la legitimidad del título azul y oro y el mensaje de Estudiantes, que ya había expresado públicamente su rechazo al reconocimiento de la AFA.
La bronca del Pincha viene desde que el organismo decidió oficializar el título anual para Central, una medida cuestionada desde La Plata y que derivó en críticas abiertas de dirigentes e hinchas.







