Teatro
Opinión teatro: «Edipo Rey»
Voy a empezar por el final, cuando el elenco saludaba y una de las actrices saco su pañuelo verde (en relación al proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo) muchas mujeres se levantaron de la butaca y aplaudieron con más vehemencia eso que el saludo de los actores por su desempeño. En ese momento un señor que justo estaba dos filas atrás mío, un hombre de más de 70 años, con anteojos y sobretodo claro, que estaba junto a la que podía ser su nieta, empezó a gritar, con su noto, es decir más que gritos eran efusividad en voz alta, «asesina», «asesina».
Dos mujeres que estaban delante de él se enojaron mucho y empezaron a discutir con el señor, estas chicas tendrían entre 30 y 40 años, a ellas se sumaron dos señoras que tendrían entre 60 y 70 para seguir discutiendo y contándole al extraño que tenían sentado cerca en otra butaca, su pensamiento sobre el aborto, sobre el aplauso de algunos porque la actriz saco su pañuelo y verde y sobre el abuelo que gritaba asesina.
Note más ganas y más pasión en ese discusión, que en los aplausos finales.
Las butacas del Cervantes son viejas y de madera, si vos te movés la madera te delata, hubo momentos de la obra que eran una sinfonía, porque la gente no paraba de moverse. Cuando la gente se mueve mucho en su butaca, cuando bosteza, cuando gira su cabeza y mira para otro lado que no es el escenario, cuando está distraída es porque la obra no la cautiva.
Creo que la mayoría de los que estábamos ahí, conocíamos el texto, conocemos la historia hace mucho y ya vimos varias versiones, es decir la novedad tenia que pasar por las actuaciones y por la puesta en escena.
Y eso no paso, ya estaba acostumbrado por los últimos años a ver escenografías y puestas del Cervantes espectaculares, las mejores del teatro argentino, en creatividad y en el buen gusto. Pero esta obra fue la excepción, quizás la intención fue darle mas fuerza y potencia al texto y las actuaciones y distraer con lo otro, pero no se logro, porque las actuaciones distraían, no eran potentes, no dejaban una huella.
Siento que es una versión errónea, no conmueve y el texto fue creado para conmover, entonces si haces una versión de un clásico, al menos tenes que respetar lo fundamental. Y en este caso la historia es tan trágica que me tenes que conmover y eso no ocurre.
Después no hay ninguna actuación que se destaque, todos pasan desapercibidos. La fuerza inmensa que tiene el guion, no fue bien interpretada por la dirección, ni por la actuación.
Tuve miedo que lo único trágico y que me llegue a conmover fuera la discusión del final, que por suerte se quedo en algo muy superficial y fue una muestra de lo que vivió el espectador durante la obra, estaba distraído.
Sinopsis, detalle:
Alberto Ure creía que en los gestos y las palabras que pronunciamos persisten todos los gestos y las palabras que vimos y escuchamos: los de nuestros padres, nuestros abuelos mirados por éstos, el teatro que vimos. “El factor Ure” (como diría María Moreno) caldeó, desde los últimos años 60, parte de la sensibilidad de nuestro teatro nacional, sobre todo sus rincones más vociferantes, agitadores, radicales.
Entre sus lecturas del teatro griego, dos obras de Sófocles subyugaban a Ure: Las traquinias y Edipo Rey. De la segunda, al igual que lo hiciera con Antígona, dejó una traducción y versión escrita con Elisa Carnelli. En un delicado e intenso ejercicio de diálogo y ventriloquia, Cristina Banegas y Esteban Bieda revisaron la traducción original: quitaron, dejaron, reescribieron e incorporaron fragmentos de otras tragedias, como el célebre verso 393 de Edipo en Colono: “cuando ya no existo, recién ahora soy un hombre”.
La dramaturgia, adaptación y versión de este Edipo (escrito, podríamos decir, a diez manos) plantea que, en un presente signado por la valoración hiperbólica de las libertades individuales, Edipo rey representa una vuelta a los fundamentos de ese ser-en-el-mundo que somos. Aun cuando son pocas –o, incluso, ninguna– las decisiones que tomamos voluntariamente en contra de nuestro propio bienestar, la limitada capacidad de comprender el todo del que formamos parte, hacen que en muchas ocasiones seamos los colaboradores principales de nuestra ruina. El imperativo que manda “vivir bien” a toda costa y en todo momento termina siendo el motor de la desdicha. Edipo rey pone en escena las consecuencias de quien se empecina en desoír el mandato que le ordena sufrir, de quien se obstina por evitar el mal y, así, lo agiganta hasta extremos lindantes con lo humanamente soportable. Porque el primero que castiga a Edipo es Edipo mismo: al quitarse la vista, exilia su alma del mundo de los vivos, para luego exiliar su cuerpo, que ya nunca volverá a la Tebas que lo vio nacer y que tampoco lo verá morir.
Ficha:
Con: Raquel Ameri, Guillermo Angelelli, Liza Casullo, Alberto Fernández de Rosa, Hernán Franco, Elvira Onetto, David Palo, Carlos Defeo, Horacio Roca, Pablo Seijo, Lourdes Solé Dolphyn, Daniel Spinelli, Sol Titiunik
Producción Santiago Carranza, Leandro Fernández
Asistencia de dirección Marcelo Mendez
Colaboración artística Graciela Camino
Música original en escena: Carmen Baliero
Iluminación y video: Jorge Pastorino
Vestuario: Greta Ure
Escenografía y diseño de imágenes: Juan José Cambre
Dirección: Cristina Banegas
Lo último
Romina Gaetani vuelve al teatro con Muscari y se suma a “El divorcio del año”
Después de un tiempo alejada de los escenarios, la actriz regresa al teatro convocada por José María Muscari.
Romina Gaetani vuelve para incorporarse a El divorcio del año, la comedia que iniciará su gira nacional el próximo mes de mayo y que promete ser uno de los grandes éxitos de la temporada.
La actriz se suma en un momento clave de la obra, potenciando una propuesta que combina humor filoso, actualidad y emoción, con el sello característico de Muscari. En escena, Gaetani interpretará a Evangelina, una mujer atravesada por un divorcio de altísima exposición mediática, donde lo privado se vuelve público y el conflicto impacta de lleno en la salud emocional y los vínculos familiares. Se trata de un personaje intenso, incómodo y profundamente humano, que le permitirá desplegar toda su versatilidad actoral.
Con una sólida trayectoria en televisión, cine y teatro, Romina Gaetani es una de las figuras más queridas por el público argentino. Su paso por ficciones como Soy gitano, Noche y día y Chiquititas consolidó una carrera marcada por la sensibilidad interpretativa y la conexión con la audiencia.
Este regreso tiene además un condimento especial: será el primer trabajo conjunto entre Gaetani y Muscari, luego de años de intentos por coincidir en un proyecto. La expectativa en el ambiente teatral es alta, no solo por el debut de esta dupla, sino también por el momento profesional de ambos.
El divorcio del año es una nueva creación de José María Muscari junto a Mariela Asensio, dupla responsable del éxito Perdidamente, y se inscribe dentro del universo autoral del director: obras contemporáneas, provocadoras y profundamente conectadas con el pulso social.
En un año muy especial, en el que Muscari celebra 30 años de trayectoria como director, esta producción reafirma su vigencia y su capacidad para generar espectáculos exitosos con identidad propia.
El elenco está conformado por figuras de primer nivel como Fabián Vena, Juan Palomino, Ernestina Pais, Rochi Igarzábal y ahora Romina Gaetani, consolidando una propuesta potente que ya genera gran expectativa en todo el país.
Gira nacional – primeras fechas confirmadas:
2 de mayo – Pilar
3 de mayo – Quilmes
La producción está a cargo de Tomás Rottemberg, Juan Manuel Caballé y Perrotti Producciones, apostando a una obra que combina entretenimiento, actualidad y emociones intensas.
Eventos
Sergio Dal Lago presenta su «Pequeña Teoría del Beso Imperfecto»
Sergio Dal Lago, o bien “Checho” Dal Lago, presentará “Pequeña teoría del beso imperfecto”. Una propuesta teatral que pondrá el foco en aquello que muchas veces queda fuera de escena: la torpeza, la duda, los silencios y las marcas que dejan las experiencias que no salieron como se esperaban. En esa línea, el artista resume el espíritu del proyecto con una definición que funciona como punto de partida de toda la obra: “Estamos demasiado entrenados para que todo salga bien, perfecto, sin fisuras. Y la vida no funciona así”.
La obra se presentará el domingo 19 de abril a las 20 en el Teatro Dante de Casilda, en Santa Fe, y propondrá un formato diferente. Apenas 35 personas compartirán el escenario junto al artista, en una puesta que combinará palabra, música y reflexión.
“Pequeña teoría del beso imperfecto” nació, según explica Dal Lago, “de una incomodidad”, vinculada con “darse cuenta de que estamos demasiado entrenados para que todo salga bien, perfecto, sin fisuras”. En ese sentido, sostiene: “La vida no funciona así. Yo vengo trabajando mucho con la palabra, en la radio, en la escritura y en escena, y empecé a notar que lo que más me conmovía no era lo perfecto, sino lo que tenía una grieta. Ahí apareció la idea y después la necesidad de llevarla al escenario, porque hay cosas que no alcanzan con ser dichas: necesitan ser vividas en un mismo tiempo con otros”.
Dal Lago incluso vincula esa búsqueda con una idea más profunda sobre el sentido de contar. “Como decía Jorge Luis Borges, uno escribe para encontrarse con el otro. Bueno, esto es ese encuentro, pero sin intermediarios. Un cara a cara, con todo lo que eso implica”, señala.

Sergio Dal Lago y una obra sobre lo humano
Checho Dal Lago explica, por otra parte, que la obra busca recuperar aquello que escapa al control. “El beso imperfecto es el que no sale como lo imaginaste, pero te queda dando vueltas. Es el que tiene torpeza, duda, verdad. Me interesa porque ahí aparece lo humano, lo real. Lo perfecto muchas veces es una puesta en escena; lo imperfecto es lo que se escapa del control. Y en ese escape hay algo profundamente honesto”, afirma.
En ese punto, el artista amplía aún más la idea central del espectáculo y remarca: “Además, lo imperfecto tiene algo democrático, nos incluye a todos. Nadie queda afuera de eso”. Para Checho, “lo perfecto muchas veces es una puesta en escena”, mientras que “lo imperfecto es lo que se escapa del control”. En tal sentido agrega: “En ese escape hay algo profundamente honesto”.
La propuesta escénica también romperá con la estructura habitual del teatro. El público no ocupará las butacas tradicionales, sino que se ubicará sobre el escenario, en semicírculo y muy cerca del artista. “Fue una búsqueda muy consciente de cercanía. Yo no quería un escenario tradicional, con distancia. De hecho, la propuesta es para solo 35 personas, todos arriba del escenario del teatro, sentados en semicírculo. No hay cuarta pared. No hay distancia. Hay convivencia”, explica.
Esa decisión modifica también la relación con quienes asistan a la función. “El espectador no está mirando desde lejos, está siendo parte. Y ahí el lenguaje cambia, se vuelve más íntimo, más verdadero. Son solo 35 lugares y eso hace que cada función sea única”, detalló.
Esa cercanía, según explica, modifica la experiencia y la vuelve distinta a cualquier puesta convencional. “Tiene mucho de la radio también. De esa charla donde uno no ve al otro pero lo siente. Acá se suma el cuerpo, la mirada, el silencio compartido”, indicó.
Historias que dejan marcas
En medio de una lógica marcada por la velocidad y el consumo inmediato, Sergio Dal Lago considera que esta propuesta ocupa “un lugar necesario”. “Vivimos en una lógica de velocidad constante, de consumo rápido, y esto propone lo contrario: parar, escuchar, sentir. No es una propuesta masiva en términos de cantidad, y tampoco lo pretende, pero sí es muy potente en lo que genera. Y pasa algo lindo: cuando alguien se permite ese tiempo, lo agradece. Porque en el fondo estamos todos un poco necesitados de eso”, expresa.
Además, destaca que la obra no pretende ser masiva. “No es una propuesta de cantidad, pero sí es muy potente en lo que genera”, señala.
Dal Lago, quien obtuvo por segundo año consecutivo el Faro de Oro a la conducción masculina en radio, también habló sobre el vínculo entre los reconocimientos y este proyecto. “Los premios influyen hasta cierto punto. Ayudan, claro, porque validan el camino. Yo tuve el reconocimiento de obtener por segundo año consecutivo el Faro de Oro a la conducción masculina en radio, y eso te da una tranquilidad, una confirmación de que algo estás haciendo bien. Pero no pueden ser el motor”, sostiene.
“Cuando me subo al escenario, eso queda afuera. Ahí no importa lo que ganaste, importa lo que sos capaz de generar en ese momento con el otro. El escenario es presente puro, no hay currículum que te salve”, agrega.
“Pequeña teoría del beso imperfecto” buscará dejar preguntas abiertas. “Ojalá se lleven una sensación o una pregunta. No me interesa cerrar nada, sino abrir. Si alguien sale pensando en algo que le pasó, en alguien que quiso, en algo que no salió perfecto pero valió la pena, entonces la obra ya hizo su trabajo”, concluye.
Y cierra con una definición que sintetiza el sentido de la propuesta: “Yo no sé si esta obra explica algo… pero sí sé que invita a sentir. Y, hoy, eso ya es bastante”.
La cita es el domingo 19 de abril próximo a las 20 hs en el Teatro Dante, en Casilda, Santa Fe. Aperitivos de autor a cargo de Dei Fiori.
Mar del Plata
«Gordillo 20 años + 1» llega a Mar del Plata en Semana Santa
El próximo 3 y 4 de abril, el escenario del Teatro Radio City recibirá uno de los espectáculos más convocantes de la cartelera nacional. En el marco del fin de semana largo de Semana Santa, desembarca en la ciudad “Gordillo 20 años + 1”, el show del reconocido humorista Miguel Martín, tras su exitoso paso por Villa Carlos Paz.
Luego de una temporada consagratoria en Carlos Paz, la propuesta llega a Mar del Plata para reencontrarse con el público y celebrar más de dos décadas de risas. “Gordillo 20 años + 1” es un recorrido desopilante por las anécdotas, ocurrencias y aventuras que marcaron la vida y la carrera del querido personaje.
Con su estilo inconfundible y una conexión única con la audiencia, Miguel Martín logra que grandes y chicos se identifiquen con situaciones cotidianas llevadas al extremo del humor. El espectáculo combina monólogos, interacción con el público y los clásicos relatos que hicieron de Gordillo un fenómeno popular. También cuenta con la participación especial de Zaúl Showman.
Una propuesta ideal para disfrutar en familia durante Semana Santa, con un show dinámico, emotivo y cargado de risas. Las funciones serán el 3 y 4 de abril en el Teatro Radio City. Entradas a la venta por PlateaNet y boletería del teatro.








