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Masterchef: el descuido y reto a una participante
La final de «MasterChef Celebrity» (Telefe) está cada vez más cerca y el mínimo error puede dejar a los participantes afuera de la competencia de cocina más famosa de la TV. Anoche, que fue temática de la gastronomía coreana, a algunos participantes no les fue muy bien. Pero quien atravesó el peor momento fue María O’Donell, ya que en su plato el jurado encontró ¡un pelo!
Con la asistencia de una cocinera especialista en comida coreana, los participantes del jueves, La Chepi, María O’Donell, Juanse, Claudia Fontán y Georgina Barbarossa y tuvieron que replicar comidas del país asiático. O’Donell realizó su bibimbap, un arroz mezclado típico de ese país, y no convenció al jurado, pero pasó un mal momento cuando Germán Martitegui se dispuso a degustar su preparación.
Luego de que Donato De Santis y Germán Betular probaran su porción, llegó el turno del más exigente de los jurados. «¿Sacó un pelo?», dijo María con cara de desilusión, ya que no solo se trata de una falta imperdonable, sino también que le tocó a Martitegui, el más perfeccionista de los jueces.
«¿Te habías atado el pelo?», le consultó Germán. «La gomita del pelo me quedó en la campera…», indicó la periodista. «La primera vez que encuentre un pelo en mi restaurante, ¿puedo usar esa?», bromeó Germán con respecto a la excusa.
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La emoción de Susana Giménez en los Martín Fierro de la Moda 2026
Entre lágrimas, humor y recuerdos, protagonizó uno de los momentos más conmovedores de la gala.
La noche de los Martín Fierro de la Moda 2026 tuvo una protagonista indiscutida: Susana Giménez. La histórica figura de la televisión argentina vivió un momento de profunda emoción al recibir un reconocimiento especial como Ícono de la Moda, en una ceremonia cargada de glamour y nostalgia.
El homenaje comenzó cuando los conductores Valeria Mazza y Iván de Pineda anunciaron un tributo dedicado a “un sinónimo de elegancia, presencia y alegría”. En ese instante, las cámaras enfocaron a Susana, sentada junto a su hija, Mercedes Sarrabayrouse, mientras en pantalla se proyectaba un emotivo repaso por su trayectoria.
El estudio se llenó de aplausos cuando modelos desfilaron con algunos de los looks más icónicos que la diva lució a lo largo de su carrera, desde sus años dorados en la televisión hasta sus producciones más recordadas. La puesta en escena, reforzada con recursos de inteligencia artificial, reconstruyó momentos clave de su historia en la moda argentina.
Visiblemente conmovida, Susana tomó la palabra con su clásico estilo entre emoción y picardía:
“Me pasaron tantas cosas viendo esto, aunque son guachos al mostrar cuántas décadas fueron”, lanzó, provocando risas en el auditorio.
Luego, reflexionó sobre su evolución en el mundo fashion:
“Cuando comencé había mucha moda, te prestaban y luego tenías que devolverlo. Después, con el programa diario, ya era una cosa de locos y traté de cambiar de look. Tuve que empezar a comprar, esa fue la desgracia, pero estoy feliz porque todo el mundo me reconoce con lo que me pongo. Me gusta y es la primera vez que me dan un Martín Fierro de la Moda”.
El cierre de su discurso fue tan espontáneo como emotivo:
“Esto fue tan impresionante que me quedé muda. Fue brutal lo que hicieron. Gracias por esto”.
Antes de retirarse, la conductora agradeció a las autoridades de Telefe, destacó la innovación del homenaje y hasta tuvo tiempo para una chicana fiel a su estilo hacia Luis Ventura, al bromear sobre los pocos brillantes de la estatuilla.
Así, entre lágrimas, risas y una ovación de pie, Susana Giménez volvió a demostrar por qué es, desde hace décadas, una verdadera leyenda del espectáculo argentino y un ícono indiscutido de la moda.
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Maia Reficco confirmó su romance con Franco Colapinto
El romance que venía gestándose en silencio finalmente tuvo su confirmación más contundente.
Maia Reficco y Franco Colapinto blanquearon su relación en Buenos Aires con un gesto que rápidamente se volvió viral y revolucionó las redes sociales.
La visita del piloto al país no pasó desapercibida. Su presencia generó una verdadera revolución entre los fanáticos del automovilismo, que lo acompañaron masivamente durante su participación en un impactante Road Show en la Ciudad. Sin embargo, más allá del evento, todas las miradas se posaron en su costado más íntimo.
Es que Colapinto no estuvo solo: durante su estadía, Reficco lo acompañó en distintos momentos, despertando rumores que crecieron con el correr de los días. Ambos se mostraron relajados, cómplices y muy cercanos en diferentes salidas, dejando en evidencia una conexión especial.
Uno de los primeros indicios que llamó la atención fue un video difundido en redes, donde se la ve a la actriz observando al piloto con una mezcla de admiración y ternura mientras recorrían una bodega en Cardales. La escena, breve pero elocuente, alimentó las versiones de romance.
Pero la confirmación definitiva llegó después. Esta vez no fueron imágenes de terceros: fue la propia Maia quien decidió mostrarse. A través de sus historias de Instagram, compartió una foto que le tomó a Colapinto. En la imagen, su mano sostiene el rostro del piloto mientras él le lanza un beso a cámara. El detalle no menor fue que lo arrobó y sumó emojis de amor, un gesto que los seguidores interpretaron como un claro blanqueo.
Las especulaciones sobre este vínculo no son nuevas. Desde hace semanas, ambos intercambiaban likes y comentarios en redes sociales, además de coincidir en eventos. Con el tiempo, esas señales se volvieron cada vez más evidentes.
Hoy, lejos de ocultarse, Maia Reficco y Franco Colapinto parecen disfrutar de un presente compartido, combinando sus agendas internacionales con momentos juntos y una exposición que crece al ritmo del interés del público.

Cómo fue el Road Show de Franco Colapinto en Buenos Aires
El paso de Franco Colapinto por Buenos Aires tuvo como punto central un evento que marcó un antes y un después: un Road Show que reunió a miles de fanáticos en las calles porteñas.
La exhibición incluyó maniobras en vivo y un imponente despliegue sobre avenidas clave como Libertador y Sarmiento, con un circuito urbano especialmente preparado. La convocatoria fue masiva y obligó a implementar importantes cortes de tránsito en la zona.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue el homenaje a Juan Manuel Fangio, quíntuple campeón mundial. El tributo incluyó un recorrido con una réplica del histórico Mercedes-Benz W196 Roadster, el modelo con el que conquistó sus títulos en 1954 y 1955.
Colapinto hizo vibrar al público en su primera salida a bordo de un Lotus E20, el mismo monoplaza que brilló en la temporada 2012 de la Fórmula 1 con Kimi Räikkönen. Luego, protagonizó otro momento especial al subirse a la mítica “Flecha de Plata”, conectando con la historia grande del automovilismo argentino.
El cierre fue a pura adrenalina: ya en su última salida, manejó un monoplaza del equipo Alpine, donde mostró mayor agresividad en pista y desató la ovación con múltiples “donas” frente a una multitud eufórica.
Como broche final, el piloto recorrió el circuito en un micro descapotable, saludando a los fanáticos que coparon las calles de Palermo y sellando una jornada inolvidable tanto dentro como fuera de la pista.

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Impactante look: Juli Poggio reinterpretó el glamour de Susana Giménez en la alfombra roja
Juli Poggio se convirtió en una de las grandes protagonistas de los Martín Fierro de la Moda con una apuesta fashion que no pasó desapercibida. La influencer eligió un look cargado de significado: un homenaje a Susana Giménez y al glamour característico de los años 70, pero reinterpretado desde una mirada actual.
El diseño, creado por Pucheta Paz, presentó una silueta sirena que se ajustó al cuerpo con precisión, destacando su figura. Uno de los detalles más llamativos fue su estructura asimétrica: mientras uno de los lados se mostraba cubierto, el otro dejaba ver una pieza tipo taza estructurada que generaba un interesante contraste visual, aportando modernidad al conjunto.
La prenda fue confeccionada sobre una base de tul nupcial en tono off white, completamente recubierta con tul bordado. Este trabajo generó un efecto liviano y etéreo, con una estética que combinó delicadeza y sofisticación.

Hacia la parte inferior, el vestido se transformó en una falda sirena con estructura, acompañada por bordados de piedras y cristales que recorrieron toda la pieza. Además, los volados de tul sumaron movimiento y volumen, reforzando el impacto visual del diseño.
Con esta elección, Juli Poggio logró un equilibrio entre lo clásico y lo contemporáneo, fusionando referencias icónicas con una impronta moderna que la posicionó entre las más destacadas de la noche







