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La Mona Jiménez y un material inédito que armó revuelo
En su cuenta de Instagram, el cuartetero mostró parte de uno de los históricos dos shows que dio en Cemento, un templo del rock nacional en Buenos Aires. Un abrazo regado de risas con Fito Páez a los 26 años, coqueteos con la llamativa Katja Aleman, el fallecido acordeonista José Concha, una foto con Omar Chabán. Esas son algunas de las memorables imágenes que se pueden ver en el video que publicó La Mona Jiménez sobre su desembarco en la disco Cemento en 1989.
El material fue subido esta semana a sus redes sociales y los fanáticos lo festejaron como el gol a los ingleses. En medio de tanta incertidumbre por el futuro de su carrera, el video llegó como un golpe a la nostalgia de los jimeneros.
El sitio Cuarteteando de El Doce compartió la historia de cómo llegó la Mona a tocar en Cemento: El empresario Emir Omar Chabán contrató al ya consagrado cuartetero, para realizar dos recitales en el mítico Cemento, en las noches del domingo 18 y el lunes 19 de junio de 1989, a las 22:00 y 20:00 hs. respectivamente.
A pesar de que ya tenía encima 22 años de carrera y se había consagrado a nivel nacional tras participar en Cosquín, no fue una presentación fácil para el Mandamás. El cuarteto en sus orígenes no era bien recibido por el público rockero, que lo llenó de escupitajos apenas salió al escenario.
La famosa actriz Katja Alemann, pareja de Chabán, fue la encargada de presentar al cuartetero. “Puta, puta”, le gritaban desde abajo, a lo cual les contestó sin titubear: “Si, soy una puta y esta noche los haré gozar con un ritmo cordobés, La Mona Jiménez”.
Fito Páez, que lo observaba de cerca, percibió su incomodidad y a modo de apoyo, susurrando le dijo: “Esto es amor loco”, mirando fijo a sus ojos contestó: “Si esto es amor, me cago en el amor Fito» (declaraciones extraídas del libro «Yo toqué en Cemento», de Sebastián Duarte).
Pero de a poco los conquistó y las dos noches terminaron siendo una fiesta total. En ambas presentaciones, además de Fito, La Mona estuvo acompañado por su esposa, sus tres hijos y otros músicos, los cuales no pudieron disimular su asombro al verlo en escena, entre ellos Pipo Cipolatti, Gastón Goncalvez de Los Pericos y el “Mono” de Kapanga que estuvo haciendo pogo toda la noche, hasta que logró subir al escenario para cantar “Agujita de Oro” abrazado a su ídolo.
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«Quiéreme hasta la locura»: un estreno teatral retro sobre el amor y la locura
La comedia romántica «Quiéreme hasta la locura», escrita por Patricia Suárez y dirigida por Daniela Alberti, se estrenará el sábado 3 de octubre a las 20:00 en el Paseo La Plaza. La producción de ZionArt se ambienta en la Argentina de los años 60 y 70 para narrar el encuentro entre dos mujeres atrapadas por la soledad, la obsesión amorosa y la búsqueda de afecto, en una trama atravesada por clásicos boleros en vivo.
Dos mujeres entre el arte y la obsesión
La historia presenta a Isabel, una artista enfocada en su pasión, y a Amalia, una mujer que pierde el control de su vida por un amor idealizado. A través de situaciones inesperadas, charlas y conflictos, ambos personajes construyen un vínculo donde el afecto y la música funcionan como refugios frente al aislamiento.
La obra explora los lazos familiares, la amistad y las decisiones emocionales de la época. La puesta en escena cuenta con la técnica y musicalización de Mauro Barquin, integrando repertorio de boleros como eje narrativo de la comedia.
Ficha técnica y funciones
- Dramaturgia: Patricia Suárez
- Dirección general: Daniela Alberti
- Producción general: ZionArt Producciones
- Técnica y musicalización: Mauro Barquin
- Lugar: Paseo La Plaza (Av. Corrientes 1660, CABA)
- Funciones: Sábados de octubre a las 20:00
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«Sean Eternos Laurentinos» llega a la Avenida Corrientes
La banda Sean Eternos Laurentinos se presenta en la Ciudad de Buenos Aires con un show en vivo. La cita es este domingo 6 de septiembre a las 20 en el Club Temple del Paseo La Plaza. El grupo propone un espectáculo con despliegue de percusión, vestuario temático e interacción con el público.
Un despliegue escénico con identidad propia
La agrupación irrumpe en la escena porteña con un show musical que busca romper la monotonía actual. Sus integrantes suben al escenario vestidos con túnicas blancas y coronas de laureles doradas. La propuesta combina canto, baile y ritmos de tambores.
El espectáculo está programado para el domingo 6 de septiembre a las 20 horas. El evento se llevará a cabo en el Club Temple / Estudio Arena, ubicado en el complejo Paseo La Plaza (Avenida Corrientes 1660, CABA).
El equipo detrás del proyecto musical
El proyecto está encabezado por su líder y vocalista, Laurentino Blanco. La formación musical se completa con los siguientes profesionales:
- Gonzalo Isasa: Dirección musical y guitarra
- Juan Ardanza: Bajo
- Guillermo Cifuentes: Batería
- Marcelo Vitelli y Nereo Aguerrondo: Percusión
- Sebastián Romero Bernhardt: Fotografía
- De Cero Identidad Gráfica: Diseño gráfico
- Anita Figueroa: Vestuario
Las entradas se encuentran disponibles en la plataforma Passline. El público también puede acceder a las novedades de la banda a través de su canal oficial de YouTube y su cuenta de Instagram (@seaneternoslaurentinos).

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Dagoberto Huerta trae a Buenos Aires la «Danza Seña»
Dagoberto Huerta, el primer bailarín sordo profesional de Chile, llega a Buenos Aires para presentar su metodología «Danza Seña». Con más de 18 años de trayectoria, el artista chileno busca transformar la percepción sobre el movimiento, la música y la accesibilidad en las artes escénicas.
Una propuesta pedagógica desde el cuerpo sordo
Huerta desarrolló una metodología que fusiona la corporalidad con la lengua de señas. La técnica permite que bailarines sordos y oyentes experimenten el ritmo a través de vibraciones, memoria corporal y elementos visuales.
Como integrante del Consejo Internacional de la Danza CID–UNESCO y director de su propia academia, el coreógrafo inició un recorrido de proyección internacional para promover una escena artística más accesible.
“Llegar a Buenos Aires representa una oportunidad para mostrar que existen otras maneras de sentir la música y habitar la danza”, afirmó el coreógrafo. Respecto a su identidad artística, agregó: “Mi historia no habla solamente de superar una dificultad, sino de crear un lenguaje artístico propio desde un cuerpo sordo”.








