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#GranHermanoChile: Un participante importante renunció por un inesperado motivo
Este martes se llevó a cabo la icónica dinámica del congelado, el cual consiste que cuando #GranHermanoChile haga sonar una alarma, todos los participantes deben quedar congelados.
Cada uno de ellos tiene prohibido moverse y hablar mientras dure la dinámica, de lo contrario recibirán una dura sanción por el dueño de la casa ubicada en Buenos Aires, Argentina.
De esta manera en la más reciente emisión de este 26 de agosto por la noche, se vivió nuevamente la icónica actividad de #GranHermanoChile.
Frente a esto durante la tarde sonó por primera vez la alarma, donde entró una particular persona. Además, se emitió en vivo la segunda alarma, la cual remeció a algunos participantes.
Así las cosas Carlyn Romero fue la primera en entrar en la casa gracias a la dinámica del congelado, cuyo paso generó muchas reacciones por parte de los jugadores que no se podían mover.
Durante la dinámica, le dijo en general cosas positivas al team “Mata Fama” mientras que al resto le dio consejos que los dejaron pensando, como a Michelle Carvalho, a quien le reveló que Chama solo es vigente porque está junto a ella.
Ya durante la gala de la noche Tiffany Magrini, esposa de Iván Cabrera y madre de sus hijos fue la segunda en entrar a la casa de Gran Hermano con la dinámica del congelado.
Sin embargo después de vivir la llegade de Tiffany Magrini al encierro de “Gran Hermano”, Iván Cabrera le dijo a Diana Bolocco que extraña demasiado a su familia y que tomó la decisión de renunciar y abandonar el encierro ubicado en Buenos Aires.
La conductora del programa les dio 5 minutos de privacidad para decidir juntos la decisión del “Potro”. Finalmente, decidió irse de la casa.
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Nick Sícaro confirmó su relación con Daniela Celis
El cantante y ex Gran Hermano blanqueó su relación con Daniela Celis tras semanas de rumores y explicó por qué decidieron manejar el vínculo con bajo perfil. Además, la reacción de Thiago Medina no tardó en llegar.
El anuncio se dio durante su participación en el ciclo de streaming Todo lo contrario, donde el joven oriundo de Avellaneda habló sin rodeos sobre el romance que ya era un secreto a voces. Consultado por Santiago ‘Tato’ Algorta sobre si utilizaba el vínculo como estrategia para volver al reality, Sícaro fue contundente:
“Cada vez que me lo preguntan, me gusta más. Pero después se van a dar cuenta de que no es verdad. Yo no necesito a nadie para entrar en un repechaje”, afirmó.
Sin embargo, el momento clave llegó cuando confirmó lo que todos esperaban:
“¿De que esté con Daniela? Sí, es verdad. Primicia para ustedes, acá arrancó todo”, lanzó con una sonrisa, oficializando la relación.
Respecto a por qué hasta ahora ambos habían sido cautelosos, el artista explicó:
“Yo a ella la cuido un montón, por su situación familiar. La respeto mucho y le doy su espacio. De a poco ella se va sintiendo cómoda y vamos mostrando”.
Ante la insistencia del panel sobre el avance del vínculo, Sícaro admitió que ya hubo acercamiento:
“Hubo chape”, confirmó entre risas, aunque evitó profundizar sobre otros aspectos más íntimos: “Ahí yo no respondo más”, cerró, marcando un límite claro en la exposición pública.
La reacción de Thiago Medina
En paralelo, quien no quedó al margen de la situación fue Thiago Medina, ex de Celis y padre de sus hijas, que expresó su dolor tras la viralización de imágenes de la nueva pareja.
“Yo hice todo lo que pude. La apoyé en todo. Ella estaba jugando a la enamorada y yo le estaba cocinando”, manifestó visiblemente afectado.
A corazón abierto, Thiago reconoció que aún tiene sentimientos por Daniela:
“Yo la amo con toda mi vida. Siento muchas cosas por ella, pero tampoco la voy a obligar a estar conmigo”, sostuvo.
Además, dejó en claro su postura frente a la nueva etapa de su ex:
“Que haga lo que quiera. Por algo le di su espacio, me fui de la casa y ya no vivo más con ella”, concluyó con resignación.
Mientras tanto, el romance entre Nick Sícaro y Daniela Celis sigue creciendo bajo la lupa del público y promete convertirse en uno de los vínculos más comentados del universo Gran Hermano.

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La angustia de Juli Poggio por las críticas a sus carillas dentales
“Estuve un poquito mal”, reconoció, visiblemente afectada tras recibir una ola de comentarios negativos por su tratamiento estético.
La exposición constante en redes sociales volvió a pasar factura, esta vez para Juli Poggio, quien atraviesa días de angustia luego de convertirse en blanco de críticas por sus carillas dentales. La polémica se desató a partir de un video viral en el que un odontólogo cuestionó el procedimiento estético al que se sometió la influencer, asegurando que no era necesario y que el resultado no la beneficiaba.
El contenido se propagó rápidamente en plataformas como Instagram y X (ex Twitter), generando una catarata de opiniones divididas. Mientras algunos usuarios defendieron su decisión personal, otros apuntaron directamente contra su imagen, reavivando el debate sobre los estándares de belleza y la presión estética en el mundo digital.
Lejos de ignorar la situación, Poggio decidió hablar abiertamente del impacto emocional que le generaron los comentarios. Durante su participación en el programa Rumis, del ciclo La Casa Stream, la joven fue sincera: “Yo estos días estuve un poquito mal, la verdad”. Su testimonio dejó en evidencia que, incluso para quienes están acostumbrados a la exposición mediática, el hate puede tener consecuencias reales.
“Responder me quita mi propia energía”, explicó, al referirse al desgaste que implica enfrentarse a los llamados “haters”. En ese sentido, reconoció que intentar defenderse o interactuar con los comentarios negativos terminó afectándola aún más.
Además, la influencer reflexionó sobre el origen de muchas de las críticas: “Muchas cosas de las que la gente dice vienen por envidia. Son proyecciones”. Para Poggio, detrás de los mensajes agresivos suele haber frustraciones personales que se trasladan al mundo virtual, un fenómeno cada vez más frecuente en figuras públicas.
El caso también vuelve a poner sobre la mesa el impacto del escrutinio constante al que son sometidos los influencers. Lo que comenzó como una discusión estética terminó afectando directamente su autoestima y su bienestar emocional, evidenciando los límites difusos entre opinión y violencia digital.
En paralelo, la joven debió enfrentar rumores sobre su entorno familiar, especialmente vinculados a la participación de su hermana en Gran Hermano. Con ironía, desmintió las versiones que sugerían privilegios económicos para sostenerla en el reality y defendió el esfuerzo de su familia.
Semanas atrás, Poggio también había estado en el centro de otra polémica tras referirse a una supuesta “acomodación” de participantes en el programa. Luego de la repercusión, se retractó públicamente y aclaró que utilizó un término inadecuado, intentando frenar versiones que circulaban en redes.
Hoy, en medio del ruido mediático, la influencer intenta reconfigurar su vínculo con el mundo digital. La experiencia, lejos de ser superficial, deja una reflexión más profunda sobre los efectos del hate y la necesidad de repensar cómo se construyen las conversaciones en redes sociales.
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Evelyn Botto pidió perdón tras el polémico chiste de Pergolini sobre un asesinato
Evelyn Botto ofreció este martes una disculpa pública luego de la controversia generada por su participación en un segmento de humor del programa Otro Día Perdido.
El incidente ocurrió durante el tratamiento de una noticia sobre un femicidio en México, lo que desató una oleada de críticas en plataformas digitales. En diálogo con Yanina Latorre, la locutora reconoció su responsabilidad por haber sido parte del momento televisivo y expresó su angustia por lo ocurrido.
El origen de la controversia
La polémica se desató cuando, durante una emisión del ciclo, Pergolini hizo un chiste sobre el asesinato de Carolina Flores Gómez, exreina de belleza que fue asesinada por su suegra. En ese contexto, Pergolini lanzó un repudiable comentario asegurando que el marido de la víctima e hijo de la asesina apenas reaccionó porque era una situación que lo favorecía: «En el fondo estaría pensando: «Me ahorré un regalo para el Día de la Madre». Dos regalos, porque la madre va a estar en yuta. Solucionó dos problemas».
Durante el programa, Botto reaccionó con un reproche leve, lo que también fue cuestionado por los usuarios. Días después, decidió hacer su descargo: “Fueron días muy movidos y estaba buscando la manera de hablar”, explicó.
El descargo y la autocrítica
En su intervención, la locutora fue contundente al reflexionar sobre su rol en los medios: “Esto me hizo pensar que estoy haciendo televisión y, a veces, no caigo en cuenta de la voz que tengo o el lugar que ocupo. Entonces, tengo que ser más responsable”.
Además, remarcó el impacto que tuvieron las críticas: “Hablé con muchísimas mujeres en estos días. No sé cómo construirlo del todo, pero quiero pedir disculpas desde mi lugar y hacerme responsable de lo que me toca”.
Botto también se refirió al tono habitual del programa, caracterizado por un humor provocador, aunque admitió que eso no justifica lo sucedido. Incluso hizo autocrítica sobre su propia intervención al aire, cuando bromeó sobre su suegra: “El chiste iba por otro lado, pero no me di cuenta de que terminé avalando algo que es tremendamente grave”.
En ese sentido, fue clara al definir el contexto: “Estamos hablando de un femicidio. Me importan las minas y soy feminista. No soy la mejor feminista, porque estoy aprendiendo y me muevo en un ambiente con mucha masculinidad”.
Cómo impactó la polémica en el programa
La locutora reveló que el episodio generó conversaciones internas dentro del equipo de Otro día perdido y que la repercusión la llevó a una profunda reflexión personal y profesional.
“Me movilizó la cantidad de mensajes de mujeres que recibí, porque es a quienes les hablo siempre”, señaló, dando cuenta del vínculo que mantiene con su audiencia.
En un contexto social que, según expresó, atraviesa un retroceso en materia de género, Botto también dejó una definición política: “No quiero contribuir a poner a las mujeres en un lugar más complejo. Siento que el debate público está bajísimo y que quieren hacernos creer que todo está igual, cuando no es así”.
Finalmente, cerró su descargo con una autocrítica que marcó el tono de su pedido de disculpas: “Esto me hizo entender que tengo que ser más consciente del lugar que ocupo y de lo que digo”.







