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Exclusivo: “Ana Rosenfeld no es el terror de los maridos: ¡es la peor pesadilla de sus clientas!”
La denuncia la hacen Gabriela Centurión, Carolina Maneiro, y Fernanda Charquero; tres mujeres que contrataron a la abogaba para que les llevaran adelante sus juicios de divorcio y que terminaron demandadas. Junto a otras mujeres en su misma situación, presentaron una denuncia en el Colegio Público de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires pidiendo sanciones ejemplares.
Son pocos los abogados en la Argentina y en el mundo que con solo pronunciar su apellido, la gente los reconoce de manera inmediata. Una de ellas es Ana Rosenfeld, a la que todos asocian como “La abogada que es el terror de los maridos”. Tiene 66 años, estudio en la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini y se recibió en la Universidad de Buenos Aires donde se especializó en divorcios femeninos y resguardo de honor.

Su salto a la fama fue gradual, luego de representar a más de cincuenta celebridades argentinas entre las que se destacan: Susana Giménez, Moria Casán, Carmen Barbieri, Carolina Pampita Ardohain, Evangelina Salazar, Nacha Guevara, Laura Fidalgo, Cinthia Fernández, Silvina Luna, Jimena Barón, y Beatriz Salomón.
Desde hace más de dos décadas dirige su estudio ubicado en la calle Reconquista al 400 y tiene 16 empleadas. Una de ellas es Pamela Frydlewski Rosenfeld, la menor de sus dos hijas. En el 2013 fue tapa de la revista Noticias junto a Fernando Burlando y Miguel Ángel Pierri por ser considerados parte de ese grupo selecto de abogados que “llevan adelante las causas que más impacto tienen en la opinión pública”. Ese mismo año publicó junto a Editorial Planeta el libro “El terror de los maridos”.
Con todos estos pergaminos, cuesta creer que para muchas de sus clientas, la mayoría de las veces mujeres desconocidas, Ana Rosenfeld se haya convertido en su peor pesadilla”. Pero las 16 causas que les inició a sus “ex clientas” (son las que figuran en la página del Poder Judicial pero se cree que son muchas más porque algunos expedientes no se pueden ver ya que son reservados, como el caso de May Alexander que es conocido por sus denuncias en los medios pero no se puede visualizar en la web), son una prueba de que entre la abogada más famosa de la Argentina y las mujeres a las que representa, “no todo es color rosa”.
“Las artimañas de Rosenfeld aterrorizan y enmudecen a las mujeres”. La primera en hablar y dar la cara es Gabriela Centurión (45), quien en el año 2010, luego de comprobar que su esposo -empresario dueño de varias agencias de autos-, tenía una aventura amorosa con su secretaria, decidió separarse. Gabriela nació el 1 de enero de 1977 en Posadas Misiones, pero a los 20 años se vino a estudiar a Buenos Aires la carrera de psicología en la Universidad de Belgrano. En el 2004 conoció al hombre que cuatro años después se convirtió en su esposo.
Pero ese hechizo de amor solo duró doce meses, momento en el que comprobó que su esposo le era infiel. Aturdida siguió el consejo de su ex suegra –quien también se estaba separando-, y contrató los servicios de la doctora Rosenfeld. “Todo arrancó en el año 2010. Fui a verla a su estudio y al principio se mostró comprometida. Yo estaba en una situación compleja, de extrema vulnerabilidad… Le entregué cinco mil dólares, nunca me dio un recibo, y firmé un convenio de honorarios leonino que tenía una trampa en una de sus cláusulas: ‘si yo decidía prescindir de sus servicios, tenía que pagarle diez mil dólares de indemnización’”.

Lo que siguió después de la firma fue el inicio de una verdadera pesadilla que ya lleva once años y que todavía se encuentra en Tribunales, lo mismo que les pasó a casi 20 mujeres que también decidieron contratar los servicios de la doctora Rosenfeld: “Luego de entregarle la plata y firmarle el convenio, literalmente me abandonó. Nunca más volvió a responder mis llamados, siempre estaba de viaje, y me era imposible ubicarla. Pasó un año… ¡y ni siquiera había iniciado el trámite de divorcio!”, asegura Gabriela. Añade que además comenzó a sospechar que la letrada había tomado su causa en contraposición a los intereses de su suegra, lo que constituiría un delito además de una falta ética grave.
Al ver que su situación judicial no avanzaba, en el año 2012, Gabriela tomó una drástica decisión y se desvinculó de su abogada. A los pocos días Rosenfeld le inició una demanda por diez mil dólares, ejecutando una de las cláusulas del convenio que le había hecho firmar cuando tomó su caso: “ desde mi punto de vista sería una estafa porque te hace firmar algo que ni lees ni chequeas demasiado porque confías en tu abogada. Pero al final te encontrás con dos problemas: el divorcio con tu esposo y el juicio que te inicia tu abogada. Por eso sostengo que ella no es “El terror de los maridos”, con todos los juicios que nos inició se convirtió en “La peor pesadilla de sus clientas”.
“Yo recibí violencia de género de parte de mi marido y también de mi abogada”. El segundo testimonio, el de Carolina Maneiro (44), todavía es más terrible que el anterior. Nació el 22 de agosto de 1977 en Mar del Plata y en el año 1997 conoció a su pareja. Dos años después se fueron a vivir juntos y tuvieron dos hijos. Pasaron quince años y en noviembre de 2011, Carolina decidió separarse luego de presentar denuncias por violencia de género y por amenazas de muerte de parte de su pareja. “Estaba con depresión, se me cerró el estómago por la angustia, y después de varios meses tenía un principio de raquitismo. Como vivía en el mismo edificio que la madre de una modelo y conductora famosa -a quien Ana le llevó adelante su divorcio-, una tarde me la crucé en el ascensor, me preguntó que me pasaba, y cuando le dije que me estaba separando, me recomendó a la doctora Rosenfeld. La contraté en el 2012 y fue lo peor que me pasó en la vida…”, rememora Carolina.

De entrada, para tomarle el caso, Maneiro tuvo que pedir un préstamo y desembolsar 20 mil dólares. Al igual que con Gabriela, no le entregó ningún recibo y le hizo firmar un convenio en el que se especifica que la doctora se “queda con el 20 por ciento de todo lo que consiga por la separación de bienes”, y que en caso que le revoque el patrocinio “debería pagarle cien mil dólares de indemnización”.
Según Carolina, lo que vivió fue un verdadero infierno. “Su trabajo fue malísimo –relata la mujer-. Cada vez que había un acercamiento de la otra parte para intentar llegar a un acuerdo, ella estaba de viaje… Como si esto fuera poco, dejó que se caigan las medidas cautelares y… ¡nunca inició el juicio de división de bienes ! Pasaron tres años sin ningún resultado, le perdí la confianza, le revoqué el patrocinio y Ana me demandó”
Cuando a Maneiro la llamaron de Tribunales se encontró con otra sorpresa. Un papel escrito con birome, de puño y letra de Rosenfeld, en el que constaba que “como había entrado en vigencia el nuevo código civil, ahora la indemnización pasaba de cien mil a un millón de dólares”, algo que según Carolina, nunca se acordó. “Ella te hace firmar hojas en blanco por si tiene que hacer alguna presentación de urgencia. Luego utiliza esas firmas para armar un gran engaño que, aunque parece burdo e infantil, te cuesta años demostrar que es mentira. Porque tenés que iniciarle una demanda por abuso de firma en blanco, y sólo el análisis de antigüedad de tinta que se hace en los Estados Unidos o en Europa cuesta veinte mil dólares”.

Juicio por mala praxis. Es lo que piensa iniciarle Fernanda Charquero (53), otra de las mujeres que forman parte de la lista de damnificadas por la doctora Rosenfeld. La mediación ya fracasó y la demanda ya está lista para ser presentada. Al igual que Carolina trabaja como chef –ella en un restó de Mar del Plata- y aunque no pudo estar presente en el momento de hacer esta entrevista, comparte su testimonio vía telefónica. “Me separé en el año 2011, y contraté a la doctora Rosenfeld a quien le pagué 8.000 dólares. Al igual que al resto de las chicas me hizo firmar el convenio con la cláusula quinta y cuando quise acordar con mi marido en 2016, la doctora me pedía 50 mil dólares como indemnización… Yo tenía un hijo menor y no podía ni darle de comer…, por eso me tuve que quedar con ella. El trabajo que hizo fue espantoso. Incluso un juez la sancionó por mala conducta en una audiencia. Como si fuera poco, dejó vencer los plazos de un planteo que hicieron los abogados de mi ex marido, y por culpa de eso perdí un montón de bienes de mi propiedad y tuve que pagar 200 mil dólares entre costas y honorarios. La cuota alimentaria recién me salió en 2017 porque yo fui a preguntar al juzgado que sucedía…”.

Con el patrocinio letrado de los doctores Francisco Oneto (@fraoneto ) y Darío Czernizer (@drczernizerdario ) ambos titulares del Estudio Jurídico Czernizer, Oneto, Rallin & Asociados; Gabriela, Carolina, y Fernanda decidieron, entre otras cosas, presentar sus denuncias en el Colegio Público de Abogados contra la doctora Ana Mirtha Rosenfeld. En las mismas piden “que se le apliquen las máximas sanciones que prevé el Código de Ética del Colegio de Abogados”. Para el doctor Dario Czernizer, “no solo habría mala praxis de parte de Rosenfeld en el caso de Fernanda Charquero. Las pruebas y los testimonios que tenemos de varias denunciantes muestran un modus operandi que se repite y que constituiría una estafa para con sus clientas. Todo ello sin mencionar las evidentes faltas éticas de la profesional”.

–¿Cuál es la sensación qué les queda después de todo lo que vivieron?
Carolina: -Impotencia, bronca, de todo un poco. Ana tiene un marketing tan grande que cuando vas a buscarla crees que estas en las mejores manos. Y si te pide que le firmes un cheque en blanco, no lo dudás. Y es ahí donde todas caemos en esta telaraña cuasi delictiva que termina siendo más terrible que todo lo que te pasó anteriormente.
Gabriela: -Rosenfeld conoce bien las lagunas legales y las falencias del sistema que de por sí, son intrínsecamente patriarcales y no contempla a las mujeres. De esta manera quedamos atrapadas en una situación perversa en la que nos vemos empujadas a transigir y resignar nuestros derechos.
–¿Cómo terminaron sus situaciones judiciales con Rosenfeld?
Carolina: -En mi caso sigue… Llevo 10 años con todo esto y perdí plata, tiempo, salud… ¡una tortura que no se la deseo a nadie!
Gabriela: -Yo llevo más de una década y el daño que me causó fue tremendo. Estoy segura que agarró mi caso porque como también estaba llevando adelante el de mi suegra, había intereses contrapuestos y quería tenerme controlada. Y lo que estamos contando no son hechos aislados, es una conducta repetitiva y sistemática que Rosenfeld utiliza para engañarnos.
–¿Cuál es la idea de hacer públicos sus casos?
Gabriela: -Primero queremos que esto tome estado público para que ninguna mujer tenga que volver a pasar por lo mismo. Pedimos que nuestros casos se revisen y se investiguen a fondo porque no son hechos aislados. Además alentamos a todas las mujeres que tuvieron un problema similar, que se sumen y que nos envíen un email a: elterrordesusclientas@gmail.com
Carolina: -Lo irónico es que todos la ven como una mujer que defiende nuestros derechos, una de las abanderadas contra la violencia de género. Pero es todo lo contrario. Ella te despoja y te perjudica en el peor momento de nuestras vidas. Hasta que no le saquen la matricula no voy a parar. Ninguna mujer tiene que pasar por esto. Nunca más.


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Pampita en Miami: Noche de gala con Martín Pepa y una odisea impensada
Pampita revolucionó Miami en un combo perfecto de amor, amigos y Selección. Instalada en Estados Unidos por el Mundial 2026, la conductora hizo una pausa en su exigente agenda periodística para armar una salida espectacular con su pareja, Martín Pepa, que incluyó un almuerzo VIP con Marta Fort y Claudia Albertario, y un evento de moda top. Una noche idílica que contrasta con el caótico debut de Argentina, donde terminó caminando 8 kilómetros a la par de Zaira Nara por un tremendo embotellamiento.
Almuerzo de celebridades bajo el sol de Florida
La jornada de relax para la modelo comenzó durante el día, rodeada de un entorno tropical y la mejor compañía local. Pampita compartió una mesa larguísima al aire libre con un grupo consolidado de argentinos. Entre charlas y copas de vino blanco, se la vio súper compinche con María Albero, Analía Castellanos y Claudia Albertario.
Al mega almuerzo fashionista también se sumaron la heredera Marta Fort, Hernán Arriaga, Max Orlandi y Leonel Saleh. El clima de complicidad quedó registrado en las redes de Albero, quien retrató la intimidad del encuentro con postales que reflejaban el verano estadounidense en su máximo esplendor.
Look «total black» y romance en La Fernetería
Al caer el sol, la propuesta subió de nivel. Pampita y Albertario se lookearon especialmente para asistir al Miami Fashion Sunset, un glamoroso evento montado en el restó La Fernetería Miami. Para la ocasión, Carolina deslumbró con un conjunto de dos piezas negro con brillos, integrado por un crop top con escote corazón y una falda larga tejida, combinado con una minibag verde.
El gran cierre de la velada fue el reencuentro con su pareja. Martín Pepa se mostró inseparable de la conductora y fue el encargado de inmortalizar el final de la noche. El polista subió a sus historias de Instagram una postal grupal junto a Pampita, Albero y Arriaga bajo las luces doradas del restaurante, dejando en claro que el romance marcha sobre ruedas.
Del glam de Miami al «todo terreno» en Kansas: 8 kilómetros a pie
Sin embargo, no todo es pasarela en el viaje de la top model. Pampita llegó a Norteamérica junto a Zaira Nara con credenciales de prensa para cubrir la Copa del Mundo. En el debut de la Scaloneta contra Argelia, en el Arrowhead Stadium de Kansas City, las modelos vivieron una verdadera odisea por culpa del colapso vehicular en los accesos.
Lejos de achicarse ante el embotellamiento, el equipo tomó una decisión drástica: bajarse del micro y avanzar caminando entre los autos, a pesar de no llevar el calzado ni la ropa adecuada para el asfalto.
“Caminamos 8k para llegar al estadio. Y lo que iba a ser la previa en el estadio, fue entre los autos. Este equipo es todo terreno”, relató Zaira Nara en sus redes, mostrando los entretelones de la marcha masiva.
En el video que subieron a sus plataformas, se escucha el divertido reclamo por el outfit elegido para la cobertura: “La chica del corset, la chica de los tacos”. Ante el triunfo argentino, Zaira bromeó con la mística del sufrimiento: “Yo nunca fui de cábalas… ¿Pero será que tendremos que ir al próximo partido también caminando 8k?”. Fiel a su estilo, Pampita firmó el posteo cerrando la anécdota con tres emojis de puras carcajadas.




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Martín Cirio lapidario con Nico Occhiato por los despidos en Luzu
Martín Cirio apuntó sin piedad contra Nico Occhiato por echar a los productores del programa de Florencia Peña. El streamer tildó la decisión de «desproporcionada», acusó al conductor de «soltarle la mano» a su propia gente en las malas y lanzó una frase letal que expone los hilos detrás de la drástica medida.
La interna en el mundo del streaming arde tras la fake news que sacudió a la familia de Lionel Messi. Luego de que Luzu TV decidiera desvincular de raíz al equipo de producción del ciclo liderado por Florencia Peña, las repercusiones no tardaron en llegar. El encargado de encender la mecha fue Martín Cirio, quien utilizó su plataforma para analizar con dureza la drástica resolución tomada por Nico Occhiato, el cerebro detrás del canal.
Para «La Faraona», la cuerda se cortó por el lado más delgado y expuso una alarmante falta de lealtad empresarial cuando las papas queman. El creador de contenido no se guardó nada y criticó que las consecuencias de la crisis institucional no hayan sido asumidas de manera equitativa, dejando desamparados a los trabajadores detrás de cámara.
«No me copa, honestamente, que salte del barco», disparó Cirio de entrada, mostrando su total desacuerdo con el accionar de Occhiato.
«En las malas no se banca»
Lejos de suavizar su postura, el streamer profundizó sobre el concepto de liderazgo dentro de los nuevos medios digitales. Para Cirio, un error colectivo no se soluciona vaciando puestos de trabajo, sino asumiendo el golpe corporativo en comunidad.
“Es su equipo, es como si en las buenas fuesen el mejor equipo del mundo y en las malas, que son estas, no digo que toca bancar pero obvio que en un contexto como este dejar sin trabajo a la gente…”, reflexionó con indignación.
Si bien el influencer admitió que un error de semejante magnitud —difundir información falsa sobre el padre del mejor jugador del mundo— requiere consecuencias institucionales, remarcó que el despido jamás debió ser la primera opción sobre la mesa.
“Entiendo que tiene que haber una sanción, pero no debería ser dejar sin trabajo a alguien”, sentenció, buscando marcar el límite entre la reprimenda laboral y el castigo desmedido.
El aprendizaje vs. el castigo drástico
Para el streamer, los traspiés en los contenidos en vivo deberían transformarse en una oportunidad para aceitar los mecanismos de control y la rigurosidad periodística, en lugar de convertirse en una guillotina para los empleados.
Con su habitual ironía, Cirio dejó en claro que la experiencia del error es, precisamente, la mejor escuela para el futuro:
“Pienso que no, es algo de lo que hay que aprender y esos productores o la persona que haya hecho esto va a chequear todo 70 millones de veces”.
El remate más picante
Hacia el final de su descargo, Cirio lanzó la hipótesis más ácida sobre el verdadero motivo del despido masivo, vinculando la decisión directamente con el pánico de Occhiato a perder el estatus y los lazos con el entorno del astro del fútbol.
“No es que somos amigos cuando está todo bien, cuando está todo mal también. Pareciera que para que no lo deje de seguir Messi echó a todo el equipo”, remató sin filtros.
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Paula Chaves se plantó contra las críticas a su cuerpo
Paula Chaves lanzó un durísimo descargo sobre la presión estética y los violentos comentarios que recibe en redes tras ser madre. «Me da vergüenza estar en la playa en traje de baño, pero lo hago por la salud mental de mi hija», confesó la conductora, exponiendo la contradicción de luchar contra los estereotipos mientras sufre el hate digital.
La exposición mediática tiene un costo alto, y Paula Chaves decidió decir basta. En una profunda e íntima charla en el programa Tapados de laburo (Olga), la modelo y conductora deconstruyó el mito de la perfección que la acompañó desde sus inicios en las pasarelas a los 16 años. Con total honestidad, Paula expuso las secuelas psicológicas que dejan las críticas despiadadas sobre su imagen actual, marcada por la maternidad de sus tres hijos.
«La gente quiere ver de mí algo que yo ya no tengo», disparó sin filtros, desnudando la imposibilidad de cumplir con las expectativas del público que la recuerda con los estándares hegemónicos de sus comienzos en el modelaje o el Bailando.
El peso de la mirada ajena y el hate en redes
El paso del tiempo y los embarazos transformaron su fisonomía, algo que para un sector de las redes sociales parece imperdonable. Chaves reveló el calvario que vive cada vez que decide compartir una foto en su cuenta de Instagram y el nivel de crueldad al que es sometida por no encajar en la delgadez extrema.
«Trato de deconstruirme y mostrarme natural. Quiero ponerme un vestido blanco, me chupa un huevo lo que opines, pero al mismo tiempo subo la foto y está todo el mundo abajo diciendo: ‘Parece un termotanque, es una heladera’, ¿entendés?», relató con evidente indignación. Además, sumó otro ejemplo de los comentarios recurrentes: «Me pongo un conjunto blanco y la gente en redes sociales me pone: ‘Ay, es una heladera, se le nota la panza, debe ser que está embarazada'».
Lejos de achicarse, la conductora le puso los puntos a los opinólogos seriales con una frase contundente: «Sí, hermana, tengo panza porque tuve tres hijos. El último pesó cuatro kilos seiscientos».
La salud mental de su hija: el motor para resistir
El proceso de aceptación no es lineal, y Paula no ocultó las contradicciones internas que atraviesa para plantarse frente al espejo. «Habiendo estado en el mundo de la moda y haber visto mi cuerpo, hegemónicamente magra, flaca, a una determinada edad, después de haber tenido tres hijos, a mí me da vergüenza muchas veces estar en la playa cómoda con un traje de baño», confesó a corazón abierto.
Sin embargo, el amor por su primogénita, Olivia, es la fuerza que la impulsa a derribar sus propios fantasmas y mostrarse tal cual es:
«Me da vergüenza estar en la playa con un traje de baño, pero lo hago por la salud mental de mi hija… Trato de demostrarle a mi hija y voy con una microtanga, me importa nada, pero lo hago por la salud mental de mi hija, porque quiero que Olivia crezca sabiendo que tiene una mamá que tiene un cuerpo que no le avergüenza de mostrarlo».
Para cerrar, la modelo dejó en claro cuál es el legado que busca transmitirle a su familia, transformando el dolor de las críticas en una lección de amor propio: «Yo a mi hija le voy a demostrar que mi cuerpo es hermoso como es, y que por haber tenido a ustedes tres tengo el cuerpo hermoso que tengo».








