Cine
¨El sonido de los tulipanes¨, la nueva película de Calu Rivero. Video
El 11 de abril se estrena El sonido de los tulipanes, un policial protagonizado por Pablo Rago y Calu Rivero, con las actuaciones de Roberto Carnaghi y Gerardo Romano, y un gran elenco integrado por Gustavo Garzón, Atilio Veronelli y Gustavo Pardi, entre otros. Este es el sexto largometraje dirigido por Alberto Masliah, y cuenta con un guión original escrito por Masliah junto a Hernán Alvarenga, con la colaboración de Lucas Santa Ana.
Ambientada en plena crisis de 2001, la historia gira en torno a una muerte en circunstancias extrañas, a los vínculos y silencios que unen a sus personajes, y al papel de cada uno durante los años de la última dictadura militar tanto como sus viejas ideas y prácticas resurgidas en los años neoliberales que antecedieron al estallido social. Si bien se trata de una historia de ficción, tanto la historia como sus personajes bien podrían haber existido en aquella Argentina quebrada, tanto a nivel económico como simbólico.
El sonido de los tulipanes fue producida por Sombracine, con el apoyo del INCAA. Sombracine SRL, es una productora audiovisual dedicada al desarrollo y producción de contenidos propios y de terceros a nivel nacional, regional e internacional.
SINOPSIS
En Buenos Aires durante la crisis de 2001, Marcelo (Pablo Rago), un escritor devenido en periodista, debe volver sobre los últimos pasos de Tonio, su padre (Roberto Carnaghi), un consagrado intelectual de quien se encuentra profundamente distanciado cuando muere en condiciones extrañas. De la mano de Carolina (Calu Rivero), la ex secretaria de su padre, Marcelo se sumerge en un mundo oscuro, lleno de violencia y ambiciones de poder, enfrentándose a “El Loco” Bertolini (Gerardo Romano). Pero el peligro no solo lo acechará a él sino también a los suyos. ¿Podrá Marcelo encontrar los verdaderos motivos de la muerte de su padre?
FICHA TÉCNICA
EL SONIDO DE LOS TULIPANES (Argentina, 2019) 95 minutos. Género: Policial Calificación: SAM13 con reservas / Distribución: Aura Films / Dirección Alberto Masliah / Producción Daniel Chocrón y Alberto Masliah/ Producción ejecutiva Alberto Masliah y Lucas Santa Ana / Compañía productora Sombracine SRL con el apoyo del INCAA / Guión Alberto Masliah y Hernán Alvarenga, con la colaboración de Lucas Santa Ana / Dirección de fotografía Mariana Russo / Montaje Emiliano Serra / Música Mariano A. Fernández / Dirección de Arte Augusto Latorraca / Vestuario Ramiro Sorrequieta / Maquillaje Damián Brissio y Daniela Pérez / Peinado Paula Morón / Dirección de Sonido Directo Carolina Pérez Sandoval / Dirección de Sonido en Post Mariano A. Fernández / Jefa de Producción Cintia Micheletti / Asistente de Dirección Carla Berdichevsky / Elenco Pablo Rago (Marcelo), Calu Rivero (Carolina), Gerardo Romano (Loco Bertolini), Roberto Carnaghi (Tonio), Iván Masliah (Ramiro), Gustavo Garzón (Laucha), Atilio Veronelli (Rengo), Bernarda Pagés (Jefa Carrizo), Amanda Busnelli (Abuela Culecho), María Lía Bagnoli (Susana), Víctor Malagrino (Gabo), Daniel Di Biase (Gómez), Pablo Palacio (Sombra), Gustavo Pardi (Rodríguez Fragosa), Néstor Villa (Holandés), Rodolfo Durán (Padre Julián).
ALBERTO MASLIAH – Biofilmografía
Es productor, director, actor y docente universitario. Es diseñador egresado de la carrera de Diseño de Imagen y Sonido de la Universidad de Buenos Aires, en la cual ejerce la docencia como titular adjunto de Diseño Audiovisual desde 1995.
En 2007 creó la compañía productora Sombracine SRL en la que desarrolla su actividad hasta la actualidad.
Desde 2005 produjo una docena de films, entre ellos Vecinos (Ficción, 2009) de Rodolfo Durán; Domingo de Ramos (Ficción, 2010) de Toti Glusman; Todos podemos bailar (documental, 2013) de Liliana Furió; Cuando yo te vuelva a ver (Ficción, 2013) y El karma de Carmen (Ficción, 2014) de Rodolfo Durán; Como una novia sin sexo (Ficción, 2016) y El puto inolvidable, Vida de Carlos Jáuregui (documental, 2017) de Lucas Santa Ana.
Dirigió los largometrajes Negro Che, los primeros desaparecidos (documental, 2006); Schafhaus, casa de ovejas (ficción, 2010); El último quilombo (documental, 2012) y Yenú Kade: Cristiano bueno (documental, 2015).
Durante 2017 dirigió el largometraje documental En el cuerpo, estrenado en agosto de 2018, y el largometraje de ficción El sonido de los tulipanes, que ahora llega a los cines.
Palabras del director – Motivación personal
Desde hace tiempo, incluso antes del comienzo de mi carrera como director, me encuentro trabajando el tema de la identidad. Primero desde la militancia política en agrupaciones de derechos humanos y luego, entre otras cosas, como docente de la carrera de Imagen y Sonido de la UBA, proponiendo trabajos académicos que incluyeran de una manera u otra el tema.
Hoy, que vuelvo a abordar en este proyecto, mi sexto largometraje, el mismo tema, se ha convertido en la directriz de mi filmografía.
Todos los proyectos que he desarrollado se apoyan sobre esta idea. En Schafhaus, casa de ovejas, mi primer largometraje de ficción, hablé de aquellos que fueron forzados por la dictadura a cortar sus vínculos con la Argentina. El acercamiento al tema de la identidad se dio a nivel personal, en el círculo de lo físico.
En Negro che, los primeros desaparecidos, mi primer largometraje, traté el tema de los afro-argentinos. En aquel documental de 2005 me refería a la identidad desde el ámbito de lo social, tratando de hablar de la argentinidad y su conformación con los aportes que la africanidad hizo a ella.
En mi tercera película, El último quilombo, también documental, reflexiono sobre el mismo hecho pero esta vez, para encontrar huellas profundas en la argentinidad. La película transcurre en San Félix, donde sus habitantes sostienen su identidad afro desde hace más de 100 años sin que esto fuera conocido por el resto de la sociedad.
En El sonido de los tulipanes, la órbita de la identidad ronda lo intrapersonal, lo psicológico, el más interno de los anillos que conforman el individuo. Qué sentimos, qué somos, a quiénes reconocemos como pares y a quienes como origen. La relación perdida de un hijo con su padre, hasta que la muerte de este último, provoca un reencuentro tardío para descubrir quién verdaderamente era.
Como productor además he intervenido en varias producciones que trabajan también sobre el mismo tema, donde la identidad de género, por ejemplo, también es tratada.
Desde lo formal, me entusiasma la idea de realizar una película de acción con elementos del policial y de la novela negra, pero también claramente ubicada dentro de la idiosincrasia y el estilo del policial argentino. Estilo que supo entrecruzar las grandes corrientes del género: el policial de enigma y el policial negro. En este caso particular además se agrega la intriga política.
Desde lo estético, esta película tiene varias vertientes. En principio se trata de una película de “época”, cercana a la actual pero con diferencias reconocibles. La historia está ubicada en 2001, en una ciudad consumida por la crisis social y política que vive el país. En ese punto el tema de la basura es preponderante desde lo narrativo pero también desde lo estético.
La basura se acumula en las calles, literalmente y simbólicamente.
La veremos desde un registro casi documental, como si la memoria de nuestro personaje que va describiendo lo que sucede, imaginara con ese tipo de registro.
Desde lo simbólico, por lo que pasa con la política, la farándula y los medios de comunicación que son parte del entramado narrativo, que como se trasluce en el guión están inspirados en personajes reales.
Para contrastar la basura, algunos “beneficiados” por la crisis viven en la opulencia, donde estéticamente están en las antípodas de lo que sucede a su alrededor. Esta idea está representada simbólicamente en las flores. Particularmente en los tulipanes, que conviven con los personajes que se identifican de alguna forma con la burguesía de los Países Bajos.
Estas dos imágenes entran en contraste creando un primer eje estético que recorre toda la película.
Otra vertiente estética tiene que ver con lo que propone el género policial, que remozado y “argentinizado” sigue siendo un género, con algunas reglas por cumplir, no tanto, pero un poco.
Trataremos de recrear un mundo oscuro, ambiguo, de ambientes húmedos y pegajosos, perversamente apasionado pero improductivo, imágenes arrebatadas de un mundo de contrastes.
En principio nuestros héroes tendrán una visión desencantada del mundo social, del que descreen. Como en el policial negro los personajes no creen en la transparencia de los hechos o en la claridad de lo real, sospechan de todos y descreen que algo pueda arreglarse, y ese es su punto de partida.
Estos son las motivos por los que realicé esta película, que además conforma por tamaño y ambición un claro paso adelante en mi filmografía.
Sobre la historia de El sonido de los tulipanes
La historia se sitúa en Buenos Aires en 2001, en medio de una crisis social muy importante. Marcelo Dimmarco (Pablo Rago), un escritor frustrado por no poder alcanzar nuevamente la calidad literaria de su opera prima, trabaja de periodista de policiales en un popular diario, al que detesta. Hombre de familia derrotado, que pierde el amor que tenía en su matrimonio, y padre ausente, desvinculado de su hijo adolescente, que ya no lo estima, deja pasar su vida vencido.
Hasta que un día su padre, el prestigioso intelectual y ex activista político, Antonio Dimmarco (Roberto Carnaghi), de quien lleva años alejado, es hallado muerto en la bañera de su casa, bajo circunstancias extrañas.
Carolina (Calu Rivero), una joven misteriosa, vinculada a su padre en el último tiempo, le revela a Marcelo sus sospechas sobre un complot para silenciarlo y le sirve de guía para reconstruir sus días finales.
Pero nada es lo que parece: como un juego de opuestos, las vidas de uno y otro se ensamblan. Marcelo la usa como fuente para cumplir con la ambición desmedida de un periodista por publicar algo que salve su nombre, mientras que Carolina lo distrae solo para desviarlo de la verdadera historia, con la intención de ocultar su condición de hija de desaparecidos, y proteger a su apropiador.
Y aunque tratan de engañarse mutuamente, juntos descubren que la clave para resolver el asesinato de Dimmarco se encuentra codificada precisamente en la peculiar novela que llevará al éxito efímero a Marcelo como escritor.
La publicación de El Sonido de los Tulipanes al Doblarse, es la que provoca la ruptura definitiva entre padre e hijo. La historia cuenta la investigación de un periodista sobre una estafa de altos mandos exiliados, entre quienes figuran, además de su propio padre, el “Loco” Bertolini, ex-alto dirigente político de las juventudes revolucionarias, el aclamado pintor, el “Holandés” Van der Veelde, y el “padre” de Carolina.
Enredados en los engaños ambos terminan cediendo bajo sus más profundas necesidades: Marcelo que no sabe quién era verdaderamente su padre y Carolina que no sabe quién es ella misma.
Al regresar en busca del tiempo perdido, Marcelo y Carolina tienen la posibilidad de recuperar las piezas que les permiten reconstruir la verdad, sobre el complejo pasado de sus padres y su entorno. Pero al enfrentarse al complot real detrás de la muerte de su padre, aún sin saberlo, ponen en un gran riesgo la vida de los suyos.
Origen de la Sociedad de los Tulipanes
Marcelo Dimmarco narra en su novela El Sonido de los Tulipanes al Doblarse el origen espurio de una sociedad secreta que opera bajo la sombra del poder. Para ello hay que trasladarse al año 1979, los “años de plomo” en la Argentina, cuando un grupo de la resistencia exiliado en París, entre quienes sobresalen el Capitán Bertolini y el Teniente Tonio Dimmarco, un intelectual orgánico y consagrado poeta, deciden romper con la cúpula de la organización por considerar que se había caído en un sectarismo maníaco, que terminaría por llevarlos al exterminio.
Esta ruptura les vale una condena a muerte por parte de la organización, al tiempo que los expone a ser blancos accesibles para la dictadura.
Los años en el exilio son duros. Para sobrevivir el grupo se vale de sus tareas de servicio, hasta que un día, decide dar un buen golpe que les permita financiar el Operativo Retorno. El “Holandés”, un reconocido pintor argentino miembro del grupo, falsifica una serie de pinturas marinas del pintor Van der Velde, el Viejo. Con ellas convencen a un adinerado coleccionista europeo de que apoye su causa, con la promesa de abrirle el juego de inversiones una vez que tomen el poder.
Le piden un préstamo grande, dejando la serie de obras como garantía. El coleccionista accede, el dinero queda resguardado como propiedad de la sociedad inversora “Tulipen Winds”, radicada en Amsterdam, a la espera de la ejecución del operativo, que se pospone indefinidamente.
Cuando el coleccionista advierte que los cuadros son falsos y que todo es una estafa, reclama la devolución del préstamo. Entonces Bertolini y los suyos, le organizan una expedición marítima para tranquilizarlo y que observe por sí mismo los avances del operativo. Pero en realidad se trata de un plan para terminar de atar los cabos sueltos y la embarcación, llamada “Zaaibed” (semillero en holandés), es hundida en altamar, con el cuerpo del coleccionista a bordo.
Es en ese entonces que Tonio decide abandonar la sociedad, llevándose las pruebas de las operaciones del grupo como salvaguarda, tras enemistarse con Bertolini por el rumbo que toman las actividades. Entre las pruebas se lleva el cuadro “El hundimiento del Zaaibed en el agujero azul” de su amigo y ex-socio, el “Holandés”.
LINKS
Trailer oficial https://youtu.be/hM1MtSq18zk
Web oficial http://www.sombracine.com/el_sonido_de_los_tulipanes.html
Facebook https://www.facebook.com/sombracine/
Instagram https://www.instagram.com/sombracine/
Cine
Murió Patrick Stewart, el eterno Capitán Picard de Star Trek y el Profesor X de X-Men
El actor británico murió a los 86 años en su casa de Los Ángeles. Padecía Alzheimer y demencia con cuerpos de Lewy, un diagnóstico que nunca se había hecho público.
Hollywood despide a una leyenda. Patrick Stewart, el actor que le dio vida al Capitán Jean-Luc Picard en Star Trek y al Profesor Charles Xavier en X-Men, murió a los 86 años.
El actor falleció el miércoles 28 de octubre en su casa de Los Ángeles, acompañado por su esposa, Sunny Ozell. Así lo confirmó su vocera, Kelly Bush Novak, a través de un comunicado que también se publicó en sus redes oficiales.
Un diagnóstico que nadie conocía
Según el comunicado, Stewart murió tras un breve proceso con Alzheimer y demencia con cuerpos de Lewy. Ninguno de los dos diagnósticos se había hecho público hasta ahora, por lo que la noticia tomó por sorpresa a sus fans en todo el mundo.
Además de Sunny Ozell, con quien se casó en 2013 en una ceremonia oficiada por su amigo Ian McKellen, lo sobreviven sus hijos Sophie y Daniel Stewart, también actor.
De Shakespeare a la nave Enterprise
Nacido en 1940 en Mirfield, un pueblo obrero del norte de Inglaterra, Stewart creció en una casa humilde y descubrió la actuación de chico. Antes de dedicarse de lleno al teatro trabajó como periodista en un diario local y como vendedor de muebles.
En 1966 se sumó a la Royal Shakespeare Company, donde se convirtió en uno de los grandes intérpretes del teatro británico. Pero la fama mundial llegó en 1987 con Star Trek: The Next Generation, donde interpretó al Capitán Picard durante siete temporadas, papel que retomó en cuatro películas y en la serie Star Trek: Picard (2020-2023).
En el año 2000 se calzó el traje del Profesor X en X-Men y se transformó en el líder de los mutantes para varias generaciones. En 2010 fue nombrado caballero por la reina Isabel II.
Su última aparición: Avengers: Doomsday
Stewart volverá a verse en la pantalla grande de manera póstuma: forma parte del elenco de Avengers: Doomsday, donde retoma su papel de Charles Xavier junto a Ian McKellen como Magneto. La película se estrena el 18 de diciembre.
La despedida de Hollywood
Las redes se llenaron de mensajes. Marvel Studios se mostró profundamente apenado y lo definió como un talento único que marcó a generaciones de fans. Hugh Jackman, su compañero en X-Men, y Seth MacFarlane, con quien trabajó en Padre de familia y American Dad, también lo despidieron con sentidos mensajes.
Su muerte llega apenas días después de la de Walter Koenig, otro ícono de Star Trek, que interpretó a Chekov en la serie original.
Cine
Diego Peretti habló por la denuncia contra Orsai: «Esto es todo lo que tengo para decir»
Diego Peretti habló por la denuncia contra Orsai y Hernán Casciari: aclaró su rol en La muerte de un comediante y que cobró honorarios fijos.
Uno de los nombres más expuestos en el escándalo decidió hablar. Lo hizo una sola vez, con un texto medido, y avisó que no va a decir nada más sobre el tema.
El descargo de Diego Peretti
Diego Peretti publicó un comunicado en su cuenta de Instagram ante las denuncias públicas que involucran a Orsai. El objetivo: aclarar cuál fue su participación en La muerte de un comediante, la película que codirigió con Javier Beltramino y protagonizó.
El actor contó que fue Hernán Casciari quien le propuso hacer su primera película como director bajo el modelo de financiamiento colectivo que Orsai había usado para producir La uruguaya. En ese esquema, quienes aportaban dinero participaban como «socios productores».
«Firmamos contratos por honorarios fijos»
Peretti explicó que Orsai lo contrató para dirigir. También fue protagonista y autor del guion, dos tareas que, según aclaró, hizo ad honorem.
El punto central de su descargo es la plata. Según su comunicado, tanto él como Beltramino firmaron contratos con Orsai por honorarios fijos. Ninguno de los dos, sostuvo, participó en definir las condiciones ofrecidas a los socios productores, incluidas las económicas, ni tuvo a su cargo la recaudación, la administración de los fondos o la gestión financiera del proyecto.
«Cumplimos con nuestros compromisos profesionales en tiempo y forma», cerró. Además, agradeció a quienes confiaron en el proyecto y dijo sentirse orgulloso del trabajo hecho.

Qué dice la denuncia contra Orsai
Según informaron distintos medios, 18 inversores presentaron una denuncia penal contra Hernán Casciari, socio gerente de Orsai Audiovisuales, por presunta estafa y administración fraudulenta. La causa quedó radicada en el Juzgado Criminal y Correccional N° 34 de la Ciudad de Buenos Aires.
Los denunciantes sostienen que no recibieron rendiciones claras y que recuperaron una mínima parte de lo aportado. Entre los proyectos mencionados figuran La muerte de un comediante, Canelones y La uruguaya.
La respuesta de Casciari
Casciari reconoció errores de gestión y admitió que el proyecto no salió como esperaban. Sin embargo, rechazó de plano que se hable de estafa o fraude. Además, publicó un código QR con el detalle de gastos, pagos y facturas de los proyectos entre 2021 y 2025.

Cine
Terminó el rodaje de «La sombra de la máscara blanca», el thriller sobre la dictadura que ya tiene fecha de estreno
Protagonizada por Pablo Yotich y Manuela Viale, la película entra en postproducción con un objetivo simbólico: llegar a las salas el 24 de marzo de 2027.
Protagonizada por Pablo Yotich y Manuela Viale, la película entra en postproducción con un objetivo simbólico: llegar a las salas el 24 de marzo de 2027.
Una serie de asesinatos sin conexión aparente y una misma señal en cada escena del crimen: una máscara blanca. Así arranca «La sombra de la máscara blanca», la película que acaba de terminar su rodaje y que, detrás de un thriller policial, esconde una de las heridas más profundas de la historia argentina.
La producción, protagonizada por Pablo Yotich y Manuela Viale, completó su filmación en distintas locaciones bonaerenses y ya inició la postproducción. La fecha elegida para el estreno no es casual: el 24 de marzo de 2027, Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia.

De qué trata «La sombra de la máscara blanca»
Mientras los medios intentan descubrir quién está detrás de los crímenes, una investigación periodística empieza a encontrar lazos entre las víctimas. Expedientes viejos, documentos que desaparecieron, partidas de nacimiento falsificadas y testimonios silenciados llevan a una estructura que funcionó durante la última dictadura militar.
Así, la búsqueda del asesino destapa una trama mucho más grande: la de quienes formaron parte de una red de apropiación de bebés nacidos en cautiverio y de sustitución de identidades.
Los personajes de Pablo Yotich y Manuela Viale
Yotich interpreta a Julián Villar, un hombre que empieza a sospechar que todo lo que creyó sobre su nombre, su nacimiento y su familia puede ser una mentira.
Viale es Sofía, una periodista que se mete de lleno en la investigación hasta que la verdad la obliga a enfrentarse también con su propia historia familiar. El vínculo entre ambos es uno de los motores emocionales de la película, donde el amor, la justicia y la memoria no siempre van para el mismo lado.
Un elenco que cruza generaciones
Además de la dupla protagónica, la película reúne a Raúl Rizzo, Alejandro Fiore, Alejandro Muller, Greys Koch, Julieta Zara, Alejandro Awada, Vanesa González, Ernesto Michel, Mario Alarcón, Nito Artaza, Mosquito Sancineto, Fabio Aste, Luli Drozdek, Magui Bravi, Andrea «La Cobrita» Sánchez, Vanessa Prieto, Edgar Pino, Taiel Heredia y Selene Moscardi.
La mezcla de figuras del cine, el teatro, la televisión y la cultura popular acompaña una propuesta que busca hablarle a distintas generaciones: la historia no se queda en los años de la dictadura, sino que muestra sus consecuencias décadas después, en identidades construidas sobre papeles falsos y en familias que nunca dejaron de buscar.
Un rodaje por Merlo, Luján y Quilmes
La filmación recorrió Merlo, Luján y Quilmes, entre otras locaciones de la provincia de Buenos Aires, con calles, casas, oficinas, edificios institucionales y paisajes naturales que le dan a la película una fuerte identidad bonaerense.
El proyecto contó con la colaboración del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires y de los municipios de Merlo, Luján y Quilmes. La realización está a cargo de Red Cube, Avanza Producciones, AGD Producciones y Vax Sonido.








